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Honduras
El esplendor de las primeras especies marinas sobre la tierra hondureña también se petrificó en el filo de una montaña situada entre este municipio y el departamento de Yoro.
Una segunda veta de fósiles se ubica en la comunidad conocida como El Higuerito. Estos puntos están a unos 10 kilómetros uno de otro. Los nuevos yacimientos vienen a enriquecer el tesoro paleontólogico que posee Honduras.
En un filo montañoso, a una altura de 898 metros sobre el nivel del mar, está el sitio conocido como Cerro de los Tornillos, un macizo rocoso donde yace un afloramiento principalmente de caracoles de diferentes tamaños.
Se encuentran sueltos -enteros y en pedazos-, asà como incrustados en paredes recubiertas por el zacate. Contrario al sitio de Los Encuentros en la Libertad, Comayagua, aquà hay caracoles que van desde el largo de una uña del dedo Ãndice hasta el tamaño de una mano. Aunque los caracoles se ven por centenares, algunas especies de bivalvos similares a las actuales almejas también se hallan esporádicamente.
Igual que en los sitios de Taulabé, San José y La Libertad, estos hallazgos continúan sin una explicación cientÃfica que los ubique con precisión en el tiempo. Tampoco hay estudios de biólogos que permitan especificar las variedades de moluscos encontradas en este recóndito lugar.
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Antigüedad
"Yo considero que esto siempre es del Cretácico. Pero serÃa interesante datar la edad de todos estos fósiles utilizando pruebas radiactivas", expresó el geólogo José MarÃa Gutiérrez, quien apoyó al equipo de EL HERALDO en el recorrido para determinar la edad de los fósiles encontrados en el sitio.
El Cretácico es el último perÃodo de la Era Mesozoica, la cual se extendió de 245 millones a 65 millones de años. Mientras que el Cretácico comprendió entre 146 millones y 65 millones de años. "Estamos en un depósito de rocas calcáreas fosilÃferas sacaroides de grano fino, a veces varÃan de color gris oscuro a negro, con gran cantidad de fósiles, principalmente caracoles de tamaños variables, de dos centÃmetros de largo hasta más de cinco pulgadas", explicó el geólogo.
Aquà hay rocas calcáreas donde se mira perfectamente gran cantidad de fósiles. Pudieron haber sido de aguas someras, o sea de un mar no tan profundo, agregó.
Para estar seguro aplicó pruebas de HCL -ácido clorÃdrico- sobre las rocas que se encuentran en el sitio. Al caer sobre la piedra, la reacción del quÃmico fue similar a la que producen las pastillas efervescentes al contacto con el agua.
Esto es un indicativo positivo de que la roca del lugar es de tipo caliza, que por lo general se forman en mares cálidos y poco profundos.
Inaccesible
El lugar palentológico en el Cerro de los Tornillos no es nada accesible. Para llegar hasta él desde Minas de Oro hay que recorrer una hora en carro de doble tracción, y luego una hora y media a pie, teniendo cuidado de no deslizarse y rodar por un terreno muy inclinado y abundante en plantas espinosas como las zarzamoras.
"Mire nosotros cuánto hemos caminado para llegar a este lugar", dijo Gutiérrez mientras avanzaba lentamente por el escabroso camino.
Y es que la topografÃa de lugar es bastante abrupta. Desde la cima puede apreciarse en las profundidades cómo los rÃos, en forma de drenajes naturales, recorren las bases de los cerros con pendientes mayores a los 60 grados. Desde la cumbre, donde olas de viento irrumpen cada instante, puede observarse gran parte de Victoria, Yoro.
"Por aquà muy poco cruza la gente, por eso no se ve daño alguno sobre el lugar", añadió el guÃa Eduardo Tábora Erazo.
Unos diez kilómetros antes de llegar al Cerro de los Tornillos está otro sitio fosilÃfero en la comunidad conocida como El Higuerito.
Aquà se encuentran pedazos de piedra donde caracoles y pequeñÃsimos seres parecidos a las almejas dejaron impresas sus formas.
Aunque en este sitio no se hallan moluscos petrificados y sueltos, como en el lugar anterior, sà se encuentran rocas impregnadas de ellos. Incluso se descubren fácilmente pedazos de madera petrificada.
Este segundo sitio paleontológico, ubicado a 862 metros sobre el nivel del mar, está sobre un camino de herradura. Aquà tampoco hay que hacer mucho esfuerzo para encontrar los restos prehistóricos.
"Las impresiones de los fósiles están dentro de una arenisca gris de grano fino y no en piedra caliza. Esto es raro", sostuvo Gutiérrez tras aplicar la prueba de ácido clorÃdrico a varias muestras.
El geólogo no se atrevió a proyectar su antigüedad al no identificar plenamente la composición de la roca.
Según Gutiérrez, a pesar de que las piedras donde yacen las copias de los caracoles se localizan sobre un camino, estas se desprenden de rocas más grandes que hay en la zona.
Igual que en el Cerro de los Tornillos, el geólogo considera que solo con pruebas radiactivas se puede llegar a tener un dato exacto sobre la formación de estos fósiles.
Por su parte, el guÃa afirmó que "este es un camino muy viejo y muy poco transitado. La poca gente que pasa por aquà no presta atención a las rocas, por eso se conservan en su lugar".
Tanto en el Cerro de los Tornillos como en la comunidad de El Higuerito se encuentran evidencias sólidas de los cambios que ha experimentado la tierra a través del tiempo.