Francia
La caída del presidente egipcio Hosni Mubarak fue saludada por los principales líderes mundiales y festejada en las calles de países árabes.
El presidente estadounidense, Barack Obama, afirmó que "el pueblo habló y Egipto ya no será más el mismo" y urgió al ejército egipcio a garantizar la transición hacia una "genuina democracia".
Israel no hizo en principio ningún comentario formal. "Esperemos que en Egipto y en los países vecinos la transición hacia la democracia se realice sin sobresaltos" en Egipto y otros países árabes, dijo a la AFP un dirigente israelí que no pidió ser identificado.
"La voz del pueblo egipcio se escuchó", sentenció por su lado el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en referencia a los 18 días de rebelión popular que derribaron a Mubarak, en el poder desde hacía 30 años.
La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, afirmó que el cambio de régimen en el país norafricano abre la vía a "reformas más rápidas y profundas".
En Alemania, la jefa del gobierno, Ángela Markel, se congratuló por el "histórico cambio" e instó al futuro gobierno egipcio a respetar "la seguridad de Israel" y el tratado de paz concluido con ese país en 1979. Egipto es uno de los dos únicos países árabes (el otro es Jordania) que tiene un tratado de paz con Israel.
Europeos y AL
Los dirigentes europeos abundaron en la necesidad de que el proceso egipcio conduzca a la democracia. El primer ministro británico, David Cameron, dijo que lo acaecido en Egipto es sólo "el primer paso" "hacia un gobierno democrático".
El presidente francés, Nicolás Sarkozy, instó a las nuevas autoridades egipcias a organizar elecciones "libres y transparentes" y la ministra española de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, consideró que la renuncia de Mubarak "facilitará una transición más rápida hacia la democracia".
El canciller ruso, Sergei Lavrov, mostró más cautela, al expresar su deseo de que el cambio de poder en Egipto "ayude a restaurar la estabilidad".
Una explosión de júbilo recibió la noticia en Túnez, que el mes pasado inauguró las revueltas del mundo árabe con una insurrección que derrocó al presidente Ben Alí que gobernaba el país desde hacía 23 años.
Miles de personas festejaron igualmente la revolución egipcia en Qatar, cuyo emir expresó su "respeto por la voluntad del pueblo egipcio y sus opciones", según indicó un comunicado del Palacio.
La mutación política de Egipto también fue celebrada por Irán, enemigo jurado de Occidente, y por el movimiento islamista palestino Hamas, que gobierna la franja de Gaza. "La voluntad del gran pueblo egipcio doblegó la resistencia y persistencia de dirigentes dependientes de los poderes mundiales. Es una gran victoria", dijo el canciller iraní, Ramin Mehmanparast.
Para Hamas, "la renuncia de Mubarak anuncia el inicio de la victoria de la revolución egipcia", dijo a la AFP el portavoz del grupo en Gaza, Sami Abu Zuhri.
El gobierno brasileño expresó solidaridad con la población egipcia y manifestó su expectativa de una transición política en un "ambiente de paz y tranquilidad".
El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, dijo estar dispuesto colaborar por la estabilidad y la democracia de Egipto. "Estamos listos, en todas las instancias, con nuestra presencia en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, a aportar nuestro granito de arena, si así se requiere, para ese propósito", declaró Santos.
Honduras abogapor la democracia
El gobierno de Honduras expresó ayer, luego de la salida del presidente de Egipto, Hosni Mubarak, su solidaridad con "el hermano pueblo de la República Árabe de Egipto".
En un comunicado de prensa, la Cancillería afirma que Honduras como "nación amante de la paz, hace un llamado al diálogo a las diversas fuerzas políticas y sociales del Pueblo de la República Árabe de Egipto, para que se unan esfuerzos y dar el paso a un gobierno democrático, estable y seguro".
El documento finaliza dando "respaldo" al pueblo y las autoridades transitorias de Egipto y anima a "todas las partes al encuentro de soluciones satisfactorias, pacíficas y respetuosas que permitan afrontar positivamente los desafíos comunes que tienen como nación".