Honduras
Los problemas de la vida cotidiana orillaron a don Porfirio Quiñónez a un infarto de miocardio, una de las enfermedades más frecuentes en los hombres, a la que están expuestos después de los 40 años.
“El estrés, los problemas familiares, económicos, laborales y de salud, todos esos factores me hicieron colapsar, todo eso casi me mata”, aseveró.
Después de estar interno en el hospital, le recomendaron hacer ejercicios de manera controlada para mejorar su ritmo cardíaco y fortalecer su corazón para prevenir una recaída.
“Me dijeron que lo recomendable era que me tratara un terapeuta, buscar una rehabilitación integral y eso es lo que hemos hecho”, mencionó.
El ritmo de ejercicios que actualmente lleva le ha permitido poder hacer a diario seis kilómetros de caminata y trotando.
Ese recorrido ahora lo hace con facilidad, pero, seguido de su problema de salud era menos, para que su cuerpo se adaptara al ejercicio físico.
Quiñónez agradeció la labor del doctor Solórzano, “mire, yo admiro al doctor, es que ningún médico se iba a tomar el costo de hacer una hora de ejercicios por la mañana y por la tarde todos los días conmigo, en el Campo de Parada Marte”.
El hombre de 55 años ha bajado de peso y mejorado su condición física.