Honduras
"Unidos somos invencibles, divididos somos muy fáciles de derrotar y hay que mantenernos unidos", dijo el presidente de la República, Porfirio Lobo Sosa, principal orador de la Convención del Partido Nacional, celebrada ayer en la capital industrial de Honduras.
Lobo Sosa fue aclamado por los convencionales a su llegada al lugar del evento, en compañía de su esposa Rosa Elena Bonilla.
Durante el evento permaneció muy relajado y sonriente. Su cara de felicidad se acentuó aún más cuando los convencionales ovacionaron largamente al presidente del Congreso Nacional, Juan Orlando Hernández, a quien el gobernante ha intentado imponer como el eventual candidato único en las próximas internas del nacionalismo.
Agradecido
En su discurso, el presidente Lobo Sosa agradeció a su partido haberlo llevado al poder para impulsar los cambios que necesita el país.
Llamó a los líderes de su partido a proseguir con los cambios iniciados en su gestión como presidente del PN al tiempo que ratificó su voluntad de no abandonar la doctrina social cristiana en la que se basa su gobierno.
"El Partido Nacional tiene que seguir adelante con ese proceso de cambio, de transformación, de apertura a los sectores que siempre han estado marginados, a los jóvenes, a la mujer", dijo Lobo Sosa.
Lobo reconoció que el tema de la seguridad es un tema difícil, "pero no se preocupen, cuando salgamos de la presidencia Honduras va a estar en paz", afirmó.
"Debemos hacer entender al pueblo hondureño que todas las decisiones que se están tomando están basadas en la justicia social, porque sin justicia no puede haber paz", expresó Lobo Sosa.
El gobernante felicitó a los miembros del Congreso Nacional por aprobar cambios como la reforma al artículo 5 de la Constitución de la República para que la voz del pueblo hondureño sea escuchada y para que ninguna generación puede imponer a otra su voluntad, y en ese sentido con el plebiscito el pueblo puede exigir los cambios.
De la misma manera, alabó la decisión de los congresistas de aprobar las reformas constitucionales para viabilizar las Regiones Especiales de Desarrollo o ciudades modelo, donde se cambiarán las reglas para generar empleo y prosperidad mediante puestos de trabajo y salarios dignos.
Por otra parte, lanzó un reto a los empresarios, a quienes dijo que "si queremos paz tiene que haber justicia social, y esa paz pasa porque se pongan la mano en el corazón y me traten los trabajadores con dignidad y me les paguen lo que es justo".
Igualmente fustigó a los maestros que no están a las aulas y les pidió que "no me sigan castigando a los niños y a los jóvenes; si quieren pelear conmigo allí voy a estar listo para dialogar o para enfrentarme a lo que sea, pero que no me castiguen a los niños ni a los jóvenes", reiteró.
Lobo Sosa aseveró que respetará la cláusula salarial del Estatuto del Docente, pero advirtió que no se puede permitir que se violente el derecho que tienen los niños, niñas y jóvenes a la educación de calidad.
Pidió a los padres de familia apoyar las reformas para mejorar el sistema educativo del país al tiempo que enfatizó que no se permitirá bajo ningún motivo que se cobre a los padres de familia por enviar a sus hijos a las escuelas y colegios públicos.
Los convencionales, por unanimidad, aprobaron una moción encaminada a dar todo el respaldo al mandatario Lobo Sosa en su labor de mejorar el nivel de vida de los hondureños, especialmente en las que impulsa la primera dama Rosa Elena Bonilla como el Bono 10 Mil, la Merienda Escolar, el Vaso de Leche y Calzando a los Niños de Honduras.