Honduras
Su nombre está escrito en todas las postas policiales de la capital como testigo de su trayectoria de cuatro décadas como miembro de la Policía Nacional.
Él se mantiene firme en el puesto que asumió de patrullero cuando tenía 25 años de edad, aunque no con la misma fuerza de su juventud que entregó sin reservas a una institución noble donde llegó para quedarse.
Es la historia de Cecilio Benítez Cálix, un reconocido policía que por su honestidad y buen comportamiento ha recorrido 40 años por las calles capitalinas dándole seguridad a la ciudadanía y luchando contra el flagelo de la delincuencia.
Emigró de su pueblo natal, Marcala, La Paz, y en 1971 ingresó a la Policía, donde aún conserva su nombramiento, aunque ya por su estado de salud enfrenta muchas dificultades para trabajar.
En la capital formó un hogar con su esposa Alba Luz Guerra, con quien procreó cuatro hijos, tres mujeres y un varón. Es abuelo de cuatro nietos que son parte de su felicidad.
Con dificultad logró educar sus hijos. Dinora y Maricruz, coronaron la carrera de Educación Comercial hasta obtener el título de peritos mercantiles, mientras que Jazmín es licenciada en Contaduría Pública y Finanzas.
El varón siguió sus pasos y es motorista, con este trabajo se gana la vida honradamente.
La misión de don “Chilo”, como lo llaman cariñosamente sus compañeros de trabajo, es hacer profesionales a sus nietos y está avanzando en esa dirección.
Policía activo
En su plática con El Heraldo, el veterano Policía comentó, con una sonrisa de satisfacción, que ha tenido una hoja de servicio limpia.
Prueba de ello es que todavía está activo en la institución a pesar de que ya sobrepasa los 65 años de edad. Don “Chilo” se siente un padre y abuelo ejemplar, amoroso con su familia y dedicado a su hogar.
La humildad la lleva en los poros y de eso son testigos sus compañeros de trabajo.
Aseguró que el tiempo que tiene de ser miembro de la Policía, su trabajo lo ha desempeñado en Tegucigalpa, en donde recorrió calles y avenidas junto a muchos compañeros de armas. “Mi nombre está en todas las postas”, expresó.
Para él alcanzar una larga trayectoria en una institución como la Policía requiere mucha inteligencia y sobretodo de honradez. Benítez Cálix insistió en darle gracias al Señor por haberle protegido y aseguró que “no me siento mal, porque soy pobre, pero es parte de la moral que uno tiene”.
Con orgullo manifestó que se conduce vestido de civil o uniformado por todos lados con la frente en alto, porque un enemigo no lo conoce.
El uniformado vive en una colonia humilde ubicada en la salida de la carretera que conduce a la aldea El Lolo, junto a sus hijos y su compañera de hogar, según confirmó.
Sus experiencias
Entre las experiencias que a don Cecilio le tocó vivir en largo tiempo de trabajo recordó algunas buenas que lo hacen sentirse satisfecho, así como otras malas que en determinados momentos lo pusieron al borde de la muerte.
Relató que hace más de 15 años en un operativo que realizaban en el puente Carías, cuatro compañeros policías cayeron abatidos a balazos y que solo él logró sobrevivir.
“Gracias a Dios estoy vivo”, expresó.
Confió que él fue motorista de varios oficiales. Entre ellos, mencionó al comisionado general René Maradiaga Panchamé, actual subdirector de la Policía Nacional y al ex director de la institución Álvaro Flores Ponce, entre otros.
Estuvo asignado en el Cuartel General de Casamata en tiempos del general Gustavo Álvarez Martínez, siempre como motorista, y aún no sabe cuanto tiempo más le espera dentro de la Policía Nacional.
Comentó que cuando entró a trabajar su sueldo era de 75 lempiras. Hoy es de 8,500, lo que considera muy poco por el alto costo de la vida, por lo que requiere del otorgamiento de un bono para poder enfrentar la crisis.
En la Jefatura Metropolitana están los nombres de cuatro policías más que sobrepasan los 60 años. Ellos son Cristobal Sánchez Valladares, Carlos Alberto del Cid, Justino Meza Cabrera, Santos López y Efraín Ponce Rodríguez, quienes están asignados en diferentes estaciones de la ciudad.
En la Dirección Nacional de Tránsito y en las otras Direcciones de la Policía Nacional hay otra cantidad de policías veteranos que por décadas han servido a la sociedad y aún se mantienen activos a pesar de haber cumplido con su misión.