Chile
La demanda de drogas ilegales en Estados Unidos alimenta la violencia del narcotráfico, dijo en Chile el presidente Barack Obama, quien aceptó la responsabilidad de su país en esta crisis.
En un discurso dirigido a América Latina, el mandatario norteamericano dijo que "como presidente he dejado en claro que Estados Unidos aceptamos nuestra parte de responsabilidad por la violencia de las drogas. La demanda de las drogas, incluyendo a Estados Unidos, ha alimentado esta crisis".
Obama señaló que como parte de este reconocimiento "hemos desarrollado una nueva estrategia de control de drogas orientada a reducir la demanda de drogas a través de la educación, la prevención y el tratamiento".
Agregó que "incluso en tiempos fiscales duros para Estados Unidos propusimos incrementar nuestro compromiso en estos esfuerzos en unos 10,000 millones de dólares solo para este año".
El mandatario señaló que "con nuestros socios de Colombia y México y nuevas iniciativas regionales en América Central y el Caribe estamos enfrentando este desafío juntos", agregó, mencionando incremento en equipos, entrenamiento, tecnología y seguridad en las fronteras para mejorar la seguridad.
"Estamos mejorando la coordinación y compartiendo información para que aquellos que trafican con drogas y seres humanos tengan menos sitios donde esconderse. Y estamos poniendo presión sin precedentes en las finanzas de los carteles, incluso en Estados Unidos", agregó.
Estados Unidos lidera desde hace más de dos décadas una
estrategia militar para combatir los carteles del narcotráfico en América Latina, un problema que ha provocado miles de muertos especialmente en Colombia y México.
Socio
Obama dijo desde el altamente simbólico Palacio de La Moneda, en Chile, que Latinoamérica será un socio cada vez más importante para Estados Unidos y tendrá un mayor protagonismo en el mundo, en una visita dominada por las operaciones militares en Libia con participación norteamericana.
En el mismo Palacio en que el presidente Salvador Allende murió durante el golpe militar en septiembre de 1973, Obama reconoció en conferencia de prensa con su homólogo anfitrión, Sebastián Piñera, que "la historia de las relaciones entre Estados Unidos y América Latina ha sido por momentos extremadamente difícil".
Pero en cambio, en un discurso posterior dirigido a América Latina, dijo que esta es en la actualidad "una región que se mueve, orgullosa de su progreso y lista a asumir un mayor protagonismo en el mundo".
"Por todas esas razones pienso que América Latina es más importante que nunca para la prosperidad y seguridad de Estados Unidos", agregó.
Obama elogió a una región estable políticamente, señalando que "los habitantes de las Américas han probado que nada sustituye a la democracia" por lo que "tenemos la obligación de defender lo que se ha ganado".
Pasado
El presidente estadounidense pidió al gobierno de Cuba la adopción de "acciones significativas para respetar los derechos básicos del pueblo cubano" y criticó a los "líderes que se aferran a ideologías en bancarrota para justificar su propio poder".
Obama afirmó que Estados Unidos y América Latina "no pueden quedar atrapados en su historia", al ser interrogado sobre si estaba dispuesto a pedir disculpas al pueblo chileno por la participación de su país en el cruento golpe de Estado que derrocó a Allende.
Obama recordó que 50 años atrás, este mismo mes, el presidente John Kennedy lanzó la Alianza para el Progreso, que preveía "miles de millones de dólares estadounidenses para satisfacer las necesidades básicas de la gente en toda la región" tras el triunfo de la revolución cubana.
Esta vez, Obama se refirió a varias iniciativas en curso y afirmó que impulsará un programa para incrementar en 100,000 la cantidad de estudiantes latinoamericanos a Estados Unidos y el mismo número de estudiantes estadounidenses en América Latina.
La visita de Obama es la segunda etapa de una gira latinoamericana que lo llevó a Brasil y terminará hoy martes en El Salvador.