Cuba
Cosmopolita, colonial, histórica y reina de las Antillas. Así es Cuba, un imán turístico con inagotables fuentes para la recreación.
Como pocas naciones en América Latina, esta isla del Caribe combina paraísos naturales con un legado histórico.
Las calles de La Habana, principalmente, y las exquisitas playas del resto de la isla, son un hervidero de vacacionistas provenientes en su mayoría de Europa y América del Sur.
Hay mucho que disfrutan en este soleado territorio. Playas como Mar Azul, Playa Ancón, Girón Guayaba y, por supuesto, Varadero, son los sitios de mayor presencia de los turistas sobre todo ante los avisos de arena, mar y un intenso sol que satisface a los amantes del bronceado.
El ambiente bohemio está impregnado en muchas de estas costas, grupos musicales cantan las movidas melodías propias de la isla.
Las plantaciones de tabaco, uno de los motores de la economía cubana, ubicadas en Pinal del Río, también son un símbolo turístico; un lugar muy visitado por quienes desean ver cómo se fabrican los famosos habanos.
La fauna marítima es también otro polo turístico que llama la atención. Ubicado en Mar Azul, el Acuario Nacional de Cuba ofrece un compendio de especies de diversos tipos.
Delfines y lobos marinos son las estrellas de este lugar siempre abarrotado.
Historia
La Habana Vieja es otro lugar predilecto para los viajeros. Es una parte de la urbe cuya arquitectura de edificios, calles, monumentos y ruinas muestra cómo fue la ciudad en la época colonial.
La estructura de casas y edificios tiene el sello de la corona española, los británicos, franceses y estadounidenses.
La Habana continúa un proceso de restauración de edificios históricos. Es común ver inmuebles remozados en medio de otros en deplorable estado que no son mejorados por no ser parte reservada del patrimonio histórico.
Para los más amantes de la historia, los habaneros tienen por costumbre diaria la ceremonia de los cañozos a las 9:00 de la noche en la Fortaleza de la Cabaña.
Varias detonaciones se hacen para rememorar cuando a esa hora se hacían los disparos para cerrar las puertas de la muralla que protegía La Habana de los piratas e invasores.
Si de museos se trata, Cuba tiene un menú para todos los gustos.
Uno de los más visitados y emblemáticos es precisamente la Fortaleza de la Cabaña, convertida en el Museo de Ernesto "Che" Guevara.
Esta fortificación fue utilizada por el guerrillero como oficinas cuando en el lugar instaló su comandancia en 1959.
Existe un sitio particular en la Vieja Habana como es el Museo del Chocolate, una tienda especializada en la elaboración de postres de ese sabor con la variedad que lo hace de muchas figuras mientras el cliente observa el proceso.
Realidad
Aunque muchos adversen el sistema socialista cubano, este mundo le da un valor agregado al turismo de la isla.
Conocer cómo viven estos isleños, su forma de pensar del gobierno y sus deseos de abandonar el país son parte de los temas obligados en una plática entre un foráneo y un cubano.
Hay muchos bares en donde la música es del mejor nivel, grupos de salsa derrochan talento todas las noches.
Una de las ventajas que ofrece Cuba para el turismo es el alto grado de seguridad que hay. La portación de armas es ilegal, por lo que es poco común que sucedan delitos mayores.
La Habana cuenta con restaurantes, ya sea los de comida gourmet e internacional o la criolla, que se disfruta en los populares "paladares".
Hablar de La Habana sin mencionar el Malecón es olvidar parte de su esencia. Esta estructura fue creada para proteger la costa de la ciudad del fuerte oleaje y continúa siendo un lugar de paseo para cubanos y extranjeros.