Honduras
Los últimos cuatro días serán difíciles de olvidar para la etnia tolupán. Durante este período contaron con una visitante distinguida, la imagen de la Virgen de Suyapa, un gesto que concedió el cardenal Óscar Andrés Rodríguez para fortalecer la fe de los tolupanes.
Esta etnia tradicionalmente ha estado excluida por los gobiernos y por la sociedad, pero la gracia y la misericordia de Dios prevalece. La Virgen de Suyapa es la patrona de todos los hondureños, por ello permaneció durante cuatro días, del 1 al 4 de abril, conviviendo con los tolupanes para darles esperanza y luz de un nuevo porvenir, ante la miseria y olvido en que se encuentran.
El cardenal Rodríguez y el obispo auxiliar, monseñor Juan José Pineda, acudieron a la Montaña de la Flor para clausurar, con una misa, el período de cuatro días de estadía de la imagen de la Virgen de Suyapa en esta zona del país.
La Montaña de la Flor se ubica a 116 kilómetros al norte de la capital, en ella están diseminadas unas 28 tribus en los departamentos de Francisco Morazán y Yoro.
Durante este tiempo, decenas de niños, jóvenes y adultos de las distintas tribus de la Montaña de la Flor se congregaron en el pequeño templo de la comunidad de La Ceibita, ubicado en las faldas de una frondosa montaña. E
l fervor cristiano y la devoción brotaron de varios lugares: de San Juan, La Ceibita, Yerbabuena y La Lima, entre otras comunidades indígenas de La Montaña de la Flor.
Acá tuvimos a la mera mera, a la Patrona de Honduras, para todas las comunidades indígenas es un gesto de amor, una alegría, destacó con orgullo José Adalberto Palma, párroco de la Montaña de la Flor.
La Morenita no estaba en esa comunidad desde el año 2002, cuando solamente permaneció tres horas. Durante los cuatro días los indígenas no se separaron de La Morenita, estuvieron tres noches en vela. La etnia tolupán elevó plegarias por sus necesidades y por la paz del país. "Nosotros la pedimos porque tenemos fe en la Virgen de Suyapa, voy a dejar esta devoción hasta que yo muera", dijo el cacique Tomás Martínez. Destacó que La Morenita fue atendida como se merece, con respeto y devoción. Don Tomás sigue en sucesión al cacique Julio Soto, fallecido recientemente. Por su lado, el cacique Cipriano Martínez dijo que es importante la visita de la Virgen de Suyapa. "La palabra de Dios debe estar en todos lados, la fe", instó el cacique.
"Estoy segura de que la Virgen nos ayudará porque somos pobres. Le pedimos por la paz", dijo Olivia González, otra de las integrantes de la etnia tolupán.
En la etnia se respiró un ambiente religioso, en armonía con la belleza natural de la zona; la paz espiritual se encontró en cada rincón de una comunidad caracterizada por su sinceridad y calidez humana. Todos retornaron a sus hogares, no iban solos, cada uno llevaba en su corazón a la Virgen de Suyapa.