Honduras
La beatificación hoy de Juan Pablo II significa para muchos católicos una oportunidad para renovar la fe.
Decenas de fieles han visitado los templos de la capital para orar por el “mensajero del amor”, que a seis años de su muerte es beatificado por el papa Benedicto XVI.
La única visita del sumo pontífice a Honduras, el 8 de marzo de 1983, dejó una huella en miles de almas que aún recuerdan su mensaje de fe, amor y esperanza.
Eso es lo que motivó a Sandra Barahona a visitar ayer la capilla del santísimo de la iglesia Catedral para orar por el nuevo beato de la iglesia católica, el Papa Magno.
“Tuve la oportunidad de estar en una misa que el Papa ofició en el Vaticano, en ese momento pedí por la salud de mi madre y ella mejoró; Juan Pablo II debería ser santo”, dijo emocionada.
Según el padre Juan ángel López, la ceremonia de beatificación tiene lugar el segundo domingo de Pascua, Día de la Divina Misericordia. Y su día de fiesta será en octubre, justo el día en que inició su pontificado.
Testimonios de fe
“Un acto de amor y fe para los fieles católicos”
Isabel Ávila, residente de la colonia villa Peniel, asegura que vivirá la ceremonia de beatificación del papa Juan Pablo II con alegría junto a su familia, porque se trata de un acto de fe.
La capitalina, que ofrece estampas con la imagen del sumo pontífice a los fieles que visitan la iglesia Catedral San MIguel Arcángel, asegura que lo que la mueve es su fe en un hombre cuyo mensaje venía de Dios.
“Es una gran fiesta dentro de la fe católica; el Papa fue un hombre muy carismático, tengo más o menos dos semanas de estar vendiendo algunas estampas con el rostro de este hombre santo que hizo tanto bien a la comunidad, que traía el mensaje de Jesucristo”, dijo la capitalina.
“Un gran ejemplo a seguir, un hombre humilde”
Los recuerdos de la visita de Juan Pablo II están frescos y atesorados en lo más profundo del corazón de don Josué Velásquez.
Este católico capitalino, quien llegó ayer a la Catedral a orar por su salud, calificó al “Papa amigo” como un hombre de luz en la vida de muchos.
“Hablar del Papa (Juan Pablo II) es poder honrar la memoria de un gran hombre; él debe ser considerado un santo, dentro de la Iglesia católica fue un hombre que hizo mucho bien, sobre todo a los menos favorecidos, nunca vio con indiferencia a nadie”, dijo Velásquez.
Don Josué aprovechó un rato para poner en manos de Dios un acto de fe que será seguido por miles de católicos en el mundo.
“El Papa debe ser un santo de la Iglesia”
La fe de Reyna López es en Jesucristo, pero asegura que el papa Juan Pablo II fue un emisario de la paz para muchos pueblos de Centroamérica y el resto del mundo.
“Es un hombre que representa un gran respeto entre las familias católicas; me siento muy feliz de saber que la obra que él hizo durante su recorrido por muchos países será reconocida. Seremos parte de esta fiesta”, dijo
Según López, el Papa era una persona que a través de su mensaje dejaba paz interior en cada uno de los corazones de los católicos. “Este evento será una verdadera fiesta católica, para mí debería ser convertido en un santo de la iglesia”, dijo la humilde mujer.