Honduras
La anulación de los juicios en contra del expresidente de Honduras, Manuel Zelaya, no es ninguna novedad, según el analista político, Raúl Pineda Alvarado.
"Hace más de tres días se comentaba en los círculos políticos la forma en que la Corte Adoc iba a emitir una resolución para resolver un problema político", aseguró.
Pineda explicó que cuando el Juzgado admitió el requerimiento lo da como bueno, después que nombran a óscar Chinchilla como juez natural admite el requerimiento como bueno y suspende las órdenes de captura y hoy (ayer) dos magistrados desconocen lo resuelto por dos jueces integrantes de la honorable Corte Suprema de Justicia. Con este fallo, dijo Pineda "se dejan serias dudas sobre si el presidente de la República, Porfirio Lobo Sosa haya influido en la emisión del fallo judicial".
El analista se preguntó si "un escaño de la OEA (Organización de Estados Americanos) valió la pena torcerle la mano a la justicia hondureña?".
Refirió, que lo que se demostró es que la justicia es sumamente débil.
Asimismo, que la sentencia debe ser estudiada porque la ley dice que, los preceptos pueden ser corregibles anulando el acto.
"Habría que ver si la sentencia permite que el Ministerio Público puede corregir los errores cometidos en la presentación del requerimiento fiscal". En cuanto a los demás acusados en el requerimiento fiscal, las órdenes de captura siguen vigentes porque solo se anularon las acciones interpuestas en contra de Manuel Zelaya Rosales no para los otros imputados.
"Aquí no podemos negar el hecho de que el Tribunal de alzada ha quedado muy mal parado y que la confianza que la ciudadanía debe tener en los jueces y magistrados queda verdaderamente debilitada".