Honduras
La extracción artesanal de oro en el río Guayape ha recibido ayuda de "monstruos de acero" para facilitar la extracción.
En efecto, la cantidad del mineral sacado ha subido desde que se emplean retroexcavadoras que remueven la arena, pero la alcaldía de Juticalpa considera que en este proceso se explota a los lavadores y se evaden impuestos por parte de una minera que les facilita la maquinaria.
Al beneficiarse con el uso de la máquina para buscar oro, los lavadores están obligados a vender el mineral a precios por debajo del mercado a la empresa Eurocantera, porque es esta la que les brinda la logística.
El precio regular del oro es de 550 lempiras el gramo, pero los mineros artesanales solo reciben 200 lempiras por gramo que sacan de parte de esa compañía.
"Esta empresa nos está explotando porque nos da el gramo a 200, mandamos una nota para que nos aumente, pero no se ha podido", dijo Justo Padilla, un señor de 43 años y miembro de la cooperativa Lavadores de Oro que trabaja con la mencionada minera.
"Nos dan poco dinero porque nos cobran el combustible que gasta la máquina para mover la arena", explica Padilla.
De forma individual y solo con el uso de palas, se pueden extraer a lo sumo un gramo de oro al día.
Pero el poderoso brazo de la retroexcavadora remueve de lo profundo los depósitos de oro y hace que se puedan extraer muchos más.
Al día se sacan unos 50 gramos de oro, los que equivalen a unos 10 mil lempiras.
No obstante, las ganancias se reparten entre los 25 o 30 trabajadores que en promedio son los que diariamente hacen uso de la retroexcavadora para buscar el oro.
Esto indica que las ganancias son menores a 500 lempiras por persona y la mayoría del tesoro se lo lleva la minera.
Esta actividad se practica a lo largo del lecho del río Guayape, como constató EL HERALDO.
Uno de los sitios en donde se encontró que se hace este tipo de procedimientos es en la comunidad de El Retiro.
Proceso
Lo que hace la retroexcabadora es remover grandes cantidades de tierra que luego los mineros depositan con palas en un canal de acero instalado en el caudal del río.
Una alfombra especial instalada en el fondo del canal atrapa las pequeñas pepitas de oro y deja correr la arena y piedras.
Luego de ocho horas de ese proceso, se quita el tapiz y los lavadores proceden a buscar el mineral mediante el uso de las bateas.
"Sacamos más que antes, pero las ganancias son muy pocas", se lamentó Ávilia Cruz, presidenta de la cooperativa Lavadores de Oro.
El vicealcalde de Juticalpa Huniberto Madrid no dudó en tildar de "explotación" la forma de operar de la minera y lamentó que no tengan los mecanismos legales para impedir que siga el abuso.
"No se les está pagando lo que es justo a las gentes que sacan oro, eso es una explotación que no puede continuar", expresó el edil.
El argumento de la minera para no responder por esa anomalía es que la misma no extrae oro, sino que se lo compra a los lavadores, explicó el segundo de ese gobierno local.
"No podemos quitarle el derecho a vivir a las personas que sacan oro, ellos tienen años de dedicarse a ese trabajo, pero sí es cuestionable que sean utilizados por la minera", remarcó.
Madrid dijo que esa empresa tiene unos cuatro años de obtener oro de esa forma, luego de que no obtuviera el permiso de explotación que pidió para explorar una mina ubicada en el Murciélago, en Juticalpa. La Secretaría de Recursos Naturales los avaló para que operara en ese sitio, pero la alcaldía de Juticalpa interpuso una demanda en los tribunales de la capital que esos permisos sean anulados. Mientras se emite una sentencia definitiva la minera no puede funcionar.