Honduras
Las leyendas nunca mueren. Con las tijeras y la lengua bien afiladas regresó el programa humorístico “Platicando con mi barbero” a la programación matutina de Radio América Multimedios.
Los nuevos estilistas y peluqueros de la realidad nacional del país están integrados por reconocidos artistas de las letras, el periodismo, la locución el teatro y de la música.
“Los barberos originales estuvieron en el aire durante unos cuarenta años, nosotros tenemos apenas cuatro meses, pero queremos cortar pelo por muchos años”, indicó el escritor Eduardo Bahr, quien de lunes a viernes encarna al personaje de don Fígaro, el dueño de una barbería unisex de la capital.
“Platicando con mi barbero” es un programa de gran tradición en la historia de Radio América. La referida iniciativa fue creada durante la década de los 60 por los humoristas Herman Allan Padgett, Sigfrido Múnez y Julio López Fuentes.
La siguiente generación de barberos estuvo integrada por Ricardo Redondo Licona y Luis Villafranca, quienes laboraban en “La barbería Dalila”.
Los estilistas
Con la moda, los cambios y sobre todo con la tecnología, la nueva generación de barberos ahora es unisex y le cortan el cabello a damas y caballeros por igual.
A Bahr lo acompañan en esta nueva aventura radial el periodista Federico “Lico” Duarte, quien es el inoportuno licenciado Metiche, quien por su naturaleza alimenta los temas generales que se comentan durante el programa.
La artista de la locución María Elena Lagos da vida al personaje de doña Chis Sociedad Anónima, o sea “chismes, chistes”. Belisario Romero, por su parte, es un ocurrente telegrafista moderno denominado Telenet y también el amargado poeta Vinagreta.
Bahr además de don Fígaro interpreta el personaje de un joven malhablado de 19 años de nombre “Arquímides Bocón”, quien está enamorado de su maestra, una dama septuajenaria.
Arquímides con sus comentarios mordaces pone en aprietos a más de un funcionario público, político o líder religioso. Es un irreverente.
A la barbería llega un vendedor, quien es un personaje surrealista porque ofrece productos que nadie comprará.
“Vendo turbantes de Bin Laden, condones electrónicos y sillas eléctricas. Este personaje rememora al niño que vende tortillas a las 8:00 de la noche en los barrios capitalinos y nadie le compra”, explicó Bahr.
A los nuevos Barberos los acompaña el productor mexicano Miguel Caballero “El Macho”, aclara en coro el elenco.
Licencia para hacer reír
Federico Duarte explicó que junto al artista nacional Mario Alemán, y otros actores, reflexionaron respecto a que desde la participación de la “Escuelita alegre”, tenían como 30 años de estar inactivos. Al elenco de “Platicando con mi barbero” se sumó Mario Alemán, la famosa Blanca y Saúl Borjas.
Tanto el programa “Platicando con mi barbero”, como el de “La cafetería” pertenecen a la productora CSC, coordinado por Miguel Caballero, “El Macho”.
“Estas iniciativas nacen de una necesidad de esparcimiento, pero sin salirse de los temas de actualidad”, indicó el productor azteca.
Barh explicó que se busca tener un programa mediante el cual se ejerce una crítica fuerte, pero equilibrada y sin tener compromisos políticos, ideológicos o económicos con ningún grupo de poder.
“Tenemos libertad absoluta para abordar los temas y la ética así como la personalidad suficiente para mantenernos independientes. Un personaje de la barbería ha dicho que estamos jodidos pero contentos, pero no contentos de estar jodidos”, expresó Bahr.
La publicidad de los patrocinadores está inserta en los comentarios que efectúa el elenco durante el desarrollo del programa.
“Si uno de los personajes dice que llegó de goma porque ingirió bebidas alcohólicas, se le receta una de las pastillas que publicitan o si se golpeó, se le soba con uno de los ungüentos de nuestros patrocinadores”, explicó Bahr.
Por su parte, Federico Duarte recordó que durante los primeros dos meses se grababan los programas, pero la radio les pidió que efectuarán sus presentaciones en vivo con una duración de media hora.
Aunque la mayoría del elenco tiene más de 50 años de edad, dicen que se sienten unos “chigüines” y que continuarán con el programa por varios años más.