Honduras
El Congreso Nacional podría conocer esta misma semana la constitución del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) como partido político de Honduras.
Al menos eso es lo que se puede interpretar del ambiente que impera en la cámara legislativa en torno al tema.
El presidente del Parlamento, Juan Hernández, en entrevista con HRN, dijo que "estoy seguro de que los diputados tienen toda la voluntad para crear los espacios a fin de que ellos participen democráticamente y abandonen la lucha en las calles".
Reconoció que la primera opción para la inscripción del FNRP le corresponde al Tribunal Supremo Electoral, pero dijo que la vía legislativa también es una ventana.
"No le miro ningún inconveniente", dijo refiriéndose a que sea el Congreso Nacional el que haga el reconocimiento de un nuevo instituto político.
"Si los amigos de la resistencia quieren irse por la ruta del Tribunal de Elecciones y por la ruta del Congreso, estamos dispuestos a apoyarlos; aquí lo importante es que el hondureño que tenga un planteamiento fraterno lo haga vía los mecanismos de la democracia, contrario a que vayan a quebrar vidrios, a pintar paredes iglesias; que aquí todos tengamos la oportunidad de participar, tiene que haber total apertura".
¿Y la ley?
La conversión del FNRP en un partido político se hará por una vía que no es la que contempla la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas; un caso similar ocurrió con el partido Unificación Democrática (UD) en 1993.
En 1993, mediante decreto número 189, el Congreso Nacional -dirigido por Rodolfo Irías Navas- dio vida al partido UD, que se formó con dirigentes de izquierda que habían estado exiliados durante la década de los ochenta. Esta medida fue el resultado de los acuerdos de Esquipulas II, que ordenaban a los países iniciar cuanto antes un proceso de reconciliación nacional.
La constitución del FNRP podrá hacerse por mayoría simple, pero todo apunta a que el nuevo instituto político logrará su inscripción con el respaldo de más de la mayoría calificada de la cámara.
El punto número seis del Acuerdo de Cartagena dice que las partes se comprometen a "velar por el cumplimiento de todas las garantías que la ley concede para que el Frente Nacional de Resistencia Popular solicite su inscripción ante el Tribunal Supremo Electoral y participe democráticamente en los procesos políticos electorales de Honduras, y para que pueda integrar los organismos oficiales de carácter político electoral en igualdad de condiciones.
En este contexto y con total respeto de los procedimientos y atribuciones legales, encomendar a la Comisión de Seguimiento que verifique el cumplimiento de los procedimientos a seguir para la inscripción del Frente Nacional de Resistencia Popular en un ambiente de cooperación y transparencia".
Una vez que el FNRP se convierta en partido político por mandato del Congreso, solicitará al Tribunal Supremo Electoral (TSE) su inscripción correspondiente.
En este caso solo se limitará a presentar el testimonio del Acta Notarial, la declaración de principios, la descripción y dibujo del emblema, el programa de acción política, sus estatutos y la estructura en más de la mitad del total de los municipios y departamentos del país.
No habrá necesidad de recurrir a las 43,000 firmas que exige la Ley Electoral que, de haberlo hecho, hubiese obligado al TSE a cotejarlas y se hubiese pronunciado dentro de algunos meses.
Pero parece que el Partido Nacional hecho gobierno está muy interesado en que el FNRP se convierta en partido político, en opinión de los entendidos.Vía correcta
El analista político Julio Navarro dijo que lo más elegante para el Frente hubiese sido que solicitara su inscripción ante el TSE, no importando que recopilara las firmas requeridas. Además, el TSE no podría darle largas a la solicitud, y mucho menos ponerle obstáculos, porque tiene detrás los compromisos de Estado asumidos en el Acuerdo de Cartagena.
En los mismos términos se pronunció el también analista Raúl Pineda. Para él, lo que está por aprobar el Congreso Nacional obliga a la clase política a revisar "todo el modelo electoral porque ahora resultará más fácil inscribir un partido político que lanzar una candidatura independiente".
En efecto, Julio Navarro considera que el Congreso Nacional deviene obligado, a partir de ahora, a revisar los requisitos para inscribir una candidatura independiente porque no es posible que alguien que aspire a la presidencia de la República, por la vía de la candidatura independiente, "no pueda inscribir candidatos a alcaldes ni diputados".
El TSE está por presentar al Congreso Nacional un paquete de reformas a la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas de Honduras.