Honduras
El presidente Porfirio Lobo Sosa se mostró feliz y agradecido por la reincorporación de Honduras ante la Organización de Estados Americanos ( OEA) y reafirmó su voluntad de apoyar al pueblo para que promueva reformas políticas "sin restricciones".
"Gracias a todos los países de América por la resolución del día de hoy, de devolver a Honduras su derecho de ser parte del concierto de naciones de nuestra América, y estaremos allí presentes para trabajar por la consecución de la justicia social de nuestros pueblos y porque siempre haya una América cada vez más unida, más fortalecida y que sea una gran patria para todos nosotros", remarcó.
"De manera que veo un paso muy importante de todos en que le pongan fin a un aislamiento de un pueblo que no tiene ninguna responsabilidad en lo que ha sucedido. No hay mejor camino que andar que el camino de la paz, la reconciliación y el perdón".
Lobo dirigió su mensaje en cadena de radio y televisión minutos después de que la Asamblea Extraordinaria de la OEA decidiera en Washington el reingreso de Honduras a ese organismo, del que fue suspendido el país el 4 de julio de 2009 por el derrocamiento del expresidente Manuel Zelaya.
El gobernante convocó a parte de su gabinete en el Salón Morazán de Casa Presidencial para observar la transmisión televisiva de la sesión extraordinaria de la OEA.
Su esposa, Rosa Elena de Lobo, también asistió al recinto. Algunos embajadores acreditados en el país de también hicieron acto de presencia. Cuando se anunció la readmisión del país en esa entidad, el mandatario no estaba presente, pero los que estaban en el salón gritaron y aplaudieron la decisión.
Las primeras palabras del mandatario fueron de agradecimiento a la comunidad internacional por apoyar el reingreso de Honduras, pero hizo particular mención de la gestión que hicieron los cancilleres de Colombia, María Eugenia Holguín, y de Venezuela, Nicolás Maduro, para ese fin.
"Hay un día que no puedo olvidar, y fue el día que fui a Cartagena a sostener una reunión con los presidentes de Colombia y Venezuela", dijo en referencia al inicio de las gestiones para el acuerdo de Cartagena, que firmaron él y Zelaya para dar por terminada la crisis. Califico como "día histórico" el momento en que la OEA abrió nuevamente sus puertas a Honduras.
Votación
La votación de la asamblea sobre la reincorporación de Honduras fue de 32 votos a favor y uno en contra. Ecuador fue el único voto disidente, pero Lobo agradeció a este país su "franqueza" y aseguró trabajaría fuerte para demostrarle a esa nación que en Honduras se ha corregido el camino de la democracia luego del golpe de Estado contra Zelaya.
Perdón para todos
El Presidente subrayó que el proceso de reconciliación nacional debe ser profundo y para ello no debe haber sed de venganza entre los actores de la crisis política.
"A mí no me importa que miremos hacia atrás sino que miremos adelante. Lo mejor que podemos hacer es perdonar. No hay mejor camino que el de la paz, el perdón y la reconciliación", prosiguió.
La paz solo se logrará si existe comunión y respeto mutuo, aconsejó. "Hay muchos que se han empeñado en deseducar a nuestro pueblo en contra de la paz". También prometió que "no voy a andar persiguiendo políticamente a nadie".
Reformas
El mandatario empeñó su palabra y dijo que respaldará al pueblo si decide hacer uso de las figuras del plebiscito y el referéndum para decidir las reformas políticas que desee, sin restricciones.
"Quiero reiterar mi compromiso con el ejercicio de la democracia y de nuevo felicitar al Congreso Nacional por la decisión que tomaron de reformar el artículo 5, que permite que el pueblo hondureño sea consultado sin restricciones, no hay nada que esté por encima de la voluntad de un pueblo, nada".
"El pueblo tiene el derecho a ser consultado, a tomar decisiones, y esas decisiones deben respetarse, ninguna generación les puede imponer a otros un modelo, igual que por muy legitimo que sea, ninguna asamblea designada hace 30 años puede imponerle un modelo a la generación de hoy", expresó Lobo.
El gobernante puntualizó que "yo quiero reiterar en este día, ante el pueblo hondureño, ante la comunidad internacional, que yo como presidente hoy tengo un contrato con Honduras, con el pueblo y con Dios, porque a él le he jurado, lealtad a mi palabra y a mis principios, mi contrato social inició el 27 de enero de 2010 y termina el 27 de enero de 2014".
"Les digo que lo importante es mantenerme en mi contrato con el pueblo, 27 de enero de 2010 al 27 de enero de 2014, y quiero dejar esto bien claro, porque no quiero que nada deslegitime el interés que yo pueda tener, para que en Honduras vengan las transformaciones que tienen que venir y que dependen de la voluntad del pueblo", agregó.
"Desde esta Casa de Gobierno no vamos a promover ni vamos a imponer nada, será el pueblo el que va decidir y eso sí vamos apoyar, que se respete el derecho del pueblo a ser consultado y a tomar decisiones", enfatizó.