El Salvador
El presidente Porfirio Lobo Sosa agradeció a los cancilleres que asisten a la 41 Asamblea de la Organización de Estados Americano (OEA) su respaldo por haber reincorporado al país y les aclaró que "no tuvimos nada que ver con golpe de Estado".
Llama la atención que esta es la segunda ocasión en la que Lobo se refiere al derrocamiento del expresidente Manuel Zelaya como un "golpe de Estado".
Cabe destacar que en su momento los diputados nacionalistas, todos muy afines a Lobo, apoyaron los hechos del 28 de junio y, sumado a ello, ratificaron su determinación al votar en diciembre de 2009 en contra de la restitución de Zelaya.
Al momento de la discusión, el primero en hablar fue el presidente de la bancada nacionalista, Rodolfo Irías Navas, quien en nombre de los 55 diputados nacionalistas dijo que ratificaba el decreto 141-2009 sobre la destitución de Zelaya y el nombramiento de Micheletti.
Almuerzo
Lobo asistió a un almuerzo con los 22 ministros de Relaciones Exteriores y otros 14 representantes de cancilleres de la región que realizó el ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, también estuvo presente en el almuerzo.
"Yo no fui"
El mandatario hizo unos breves relatos cronológicos de los hechos acontecidos antes, durante y después de la separación del poder de Zelaya, "para que nos ubiquemos en estos temas" porque "a veces se tiende a confundir".
"No tuvimos nada que ver con el golpe de Estado en Honduras, la crisis se dio en las alturas del poder, uno era presidente del país (Manuel Zelaya) y el otro del Congreso (Roberto Micheletti), yo no soy del grupo de uno ni del otro".
Aclaró también que cuando sucedió el derrocamiento del expresidente Manuel Zelaya, el 28 de junio de 2009, él era candidato de la oposición por el Partido Nacional.
Y subrayó que durante la crisis quien gobernaba era el Partido Liberal de Honduras, "el partido del (ex) presidente Zelaya". Las elecciones nacionales en las que él salió ganador de la presidencia de la República en noviembre de 2009 se realizaron con completa transparencia y "el pueblo fue a votar por la paz".
Les insistió a los cancilleres que el Partido Nacional es social cristiano y que, en consecuencia, su gobierno se identifica con estos valores.
Lobo resaltó ante los cancilleres el agradecimiento que tiene por su respaldo para la reinserción de Honduras a la entidad y pidió que "les expresen a sus presidentes nuestra voluntad y deseo de que ahora que estamos de regreso en la OEA podamos... en el marco de lo que es la relación entre todos nosotros... que cada vez se fortaleza más".
La OEA suspendió a Honduras de su seno el 4 de julio de 2009 por el derrocamiento de Zelaya, pero el 1 de junio pasado la readmitió, luego de que Lobo y Zelaya firmaran el acuerdo de Cartagena en abril de 2011.
Es así que Honduras participa con plenos derechos en la 41 Asamblea General de la OEA que se realiza en El Salvador.
Con la reincorporación de Honduras a la OEA, ahora el gobierno puede enfocar totalmente sus esfuerzos en atender los problemas internos que en parte se habían relegado producto de la intención de Ejecutivo de eliminar el aislamiento internacional.
"Honduras no puede seguir confrontada; las crisis políticas que se dan en el poder afectan a los más pobres, a los que no tienen ninguna responsabilidad ni ninguna culpa", acotó.
Los pobres son "víctimas pasivas de las ambiciones de poder", expresó.
Lobo reafirmó su compromiso de cumplir la Carta Democrática Interamericana de la OEA, la práctica democrática de su gobierno y el respeto a los derechos y garantías de la ciudadanía. Tras la reunión con los cancilleres, el mandatario salió de regreso para Honduras.