Honduras
Diferentes compromisos habría asumido el presidente Porfirio Lobo Sosa con el gobierno de Venezuela, siendo uno de los principales encabezar un movimiento para promover una constituyente.
Ese tipo de pactos constan en un cable diplomático al que tuvo acceso EL HERALDO, que el agregado comercial de la embajada de Venezuela, Ariel Vargas, manda a la Cancillería de su nación detallando los alcances de una reunión que sostuvo con Lobo Sosa.
En el cable CE No. II2.H2.E1-0224/2011, hecho por Vargas, el funcionario dice que el 15 de mayo pasado se reunió con Lobo en “estricta reserva” y sin “prensa alguna”, en la casa del gobernante en El Chimbo.
Constituyente
Lobo le dijo a Vargas que era necesario que Venezuela le ayudara a que el Acuerdo de Cartagena se firmara para permitir el regreso del país a la Organización de Estados Americanos (OEA).
Según Vargas, Lobo le manifestó su preocupación de que algunas naciones exigieran que el acuerdo estableciera como necesario que “se lleve a juicio a los golpistas” que sacaron del poder a Zelaya en junio de 2009.
“En ese sentido, (Lobo) pidió ayuda nuestra para hacer ver a esas naciones que es materialmente imposible comprometerse a esta exigencia sin arriesgarse a un conflicto político grave en Honduras”, señala el cable.
A renglón seguido, según Vargas, el mandatario le dijo “en tono jocoso” que “si firmaba un acuerdo así, el presidente Chávez lo tendría que recibir cuando lo sacaran de Honduras como a Zelaya”.
Sobre la promoción de una constituyente, Lobo le dice a Vargas que en Honduras hay una “derecha recalcitrante” que defiende sus intereses y se constituye en “una amenaza a su gobierno”.
Dos de los sectores “fundamentales” a los que había que convencer para que respaldaran la constituyente eran las iglesias Católica y Evangélica.
Vargas dice que el mandatario le explicó que “si firmaba un acuerdo que mencione el compromiso de una constituyente, las iglesias hondureñas (de gran influencia política y social) se opondrían como lo hicieron con Zelaya y el proyecto se vendría a bajo”.
Cabe destacar que las iglesias y casi todos los sectores de la sociedad se opusieron porque todo el proceso era ilegal y tenía como fin principal perpetuar a un grupo de personas en el poder.
Según el cable, Lobo habría asegurado que si se le daba un tiempo prudencial podría convencer a estas instituciones religiosas, como lo hizo cuando las convenció para que respaldaran la reforma de artículo 5 constitucional.
Enfatiza el cable que Lobo puso de manifiesto que si impulsaba una constituyente en las actuales circunstancias corría el riesgo de “tener un final idéntico al del exmandatario”.
Lobo también le dice a Vargas que está “trabajando” a diputados liberales y nacionalistas para que apoyen una constituyente.
“Expresó (Lobo) que el único apoyo real con el que cuenta es de las Fuerzas Armadas, pues aunque no lo parezca, la mayoría de los militares hondureños no se oponen a las transformaciones”.
De frente a EUA
Otro elemento del cable que llama la atención es que Lobo expresa que deseaba que el presidente Hugo Chávez se recuperara de su lesión en la rodilla para que asistiera en mayo pasado a El Salvador a la inauguración de una planta energética, para poder ir conversar con él. Chávez finalmente no asistió al vecino país y tampoco lo hizo Lobo.
Consideró Lobo que la presencia de Chávez tendría un gran impacto político que contrastaría con la pasada visita que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, hizo a esa nación, porque los demás mandatarios de la región no fueron invitados “ni se hicieron anuncios de importancia”.
Señaló Lobo Sosa que “en el caso particular de Honduras, esto (visita de Chávez a El Salvador) potenciaría su imagen, incluso entre aquellos que lo adversan”, y se vería como alguien que quiere ayudar al país.
Vargas indicó que el mandatario hondureño le pidió que le dijera a Chávez que era oportuno que Honduras y Venezuela restablecieran relaciones diplomáticas, “...e hizo la acotación de que contar con la ayuda de Venezuela le permitiría a Honduras maniobrar frente a Estados Unidos, pues en este caso nuestro país sería como contrapeso ante las presiones y pretensiones estadounidenses”, finaliza el cable.
EL HERALDO obtuvo el documento y procedió, el pasado 9 de junio, a remitir una serie de preguntas al gobernante en torno a los alcances de ese supuesto pacto secreto.
Puntos de cable
Oposición. El Presidente no puede hablar abiertamente de una constituyente porque hay sectores, “la derecha recalcitrante”, que se oponen.
IGLESIAS. Mencionó que uno de esos sectores poderosos son las iglesias, a las que hay que convencer porque si no bloquearían el proyecto de la constituyente.
Perdón. No podía firmar un acuerdo de Cartagena que le obligara a presionar para aplicar castigo a “los golpistas”, porque desataría un conflicto en el país.
Impunidad. Lobo le habría asegurado a Ariel Vargas que el presidente de la CSJ le dijo que los juicios de corrupción contra Zelaya no se reabrirían.
Presión. La canciller colombiana María Eugenia Holguín le pidió a Lobo que comenzara a expresar que el derrocamiento de Zelaya fue un “golpe de Estado”.
Tranquilidad. Lobo manifiesta que es preciso mantener a Romeo Vásquez Velásquez, porque esto le da tranquilidad a
su gobierno.
“Bonachón”. Se menciona en el cable que Lobo le pidió a Chávez que viajara a El Salvador, como muestra de que es una persona de buenas intenciones.
EUA. También le habría pedido a Chávez que reanuden relaciones y eso permitiría, además, que exista un contrapeso contra las presiones de Estados Unidos.
Político. que Frente Nacional de Resistencia se convierta en partido político le conviene al Partido Nacional, porque eso debilitaría al Partido Liberal.