Honduras
La reserva de la Biósfera del Río Plátano está bajo alerta roja.
Este lugar, que es uno de los pocos bosques tropicales lluviosos subsistentes en Centroamérica y que fue inscrito como Patrimonio Mundial desde 1979, forma parte desde ayer del listado oficial del Patrimonio Mundial en peligro. Al menos así lo informa en su página web la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
La determinación fue tomada al ser instalada la 35 reunión del Comité de Patrimonio Mundial que se reúne en la sede de la UNESCO en París.
A petición del gobierno
Según la Unesco, fue el gobierno de Honduras quien pidió al Comité del Patrimonio Mundial la inscripción de la biósfera en la Lista del Patrimonio Mundial en peligro.
Las razones de la inscripción son las amenazas que pesan sobre la reserva como la tala ilegal de árboles, la ocupación ilícita de tierras y la pesca y caza furtivas, y también a causa de la escasa capacidad del Estado para administrar adecuadamente el sitio, en particular debido al deterioro de la ley y el orden en la zona y a la presencia de narcotraficantes.
Esta es la segunda vez que la Biosfera del Río Plátano entra en la lista de lugares en peligro, de la que salió en 2007.
La reserva de la Biósfera del Río Plátano alberga una población indígena que ha preservado su modo de vida tradicional en un medio natural de bosque lluvioso. La inscripción en la lista de lugares en peligro, es un instrumento para "apoyar los esfuerzos de los gobiernos y de la sociedad civil y de la cooperación internacional", recordó la UNESCO.
La Reserva de la Biósfera del Río Plátano, comprende una extensión de 832,332 hectáreas de bosque y está siendo seriamente amenazada.
Personas que se dedican a realizar una serie de actividades, entre las que se encuentran la ganadería y producción, poco a poco están causando daño a la reserva ecológica.
La Biósfera del Río Plátano está dividida en tres zonas: zona núcleo que comprende un área de 210,733 hectáreas; zona cultural de 424,225 y zona de amortiguamiento, que es de 197,374 hectáreas.
Sin comunicación
Marco Antonio Espinoza, director de Instituto de Conservación Forestal (ICF) en la Biósfera del Río Plátano, informó a EL HERALDO que oficialmente no se tiene una comunicación oficial por parte de la UNESCO, sobre la incorporación en la lista del Patrimonio Mundial en peligro.
"Para eso se sigue un protocolo, ya que lo primero que se hace es una notificación a las autoridades de la Secretaría de Relaciones Exteriores, enseguida esta la hace a la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (Serna), y por último al Instituto de Conservación Forestal (ICF)", explicó el funcionario.
Una de las mayores preocupaciones que tienen las autoridades es que existen personas con "alto poder económico" que se dedican a invadir algunas áreas de la biósfera, para convertirlas en pastos para el ganado y "poco a poco van ingresando hasta la zona de amortiguamiento y eso es lo que queremos evitar", comentó Espinoza.
En la biósfera existe una diversidad de plantas y animales, especialmente en la zona núcleo, donde no se permite el ingreso de ninguna persona, pues es una zona que está intacta, a menos que se realice un estudio a nivel nacional o internacional.
La biósfera representa el 5 por ciento del territorio hondureño y está comprendida en cinco municipios de tres departamentos: Iriona, en el departamento de Colón; Dulce Nombre de Culmí, en el departamento de Olancho; Brus Laguna, Juan Francisco Bulnes y Wampusirpe, en el departamento de Gracias a Dios.
En los alrededores de estos cinco municipios se encuentran varios asentamientos humanos, donde habitan alrededor de 55 mil personas. Para el caso, la zona de amortiguamiento, ubicada en el occidente y sur de la reserva, está habitada por poblaciones ladinas y pech. Mientras que en la zona cultural existe una diversidad étnica e, incluso los pueblos misquitos, tawahkas y pech.