Honduras
La frase "en el ojo del huracán" pareciera calzar muy bien para el territorio hondureño. El país ha sufrido el embate de estos fenómenos climáticos a lo largo de su historia.
Muchos de estos fenómenos de la naturaleza han causado cuantiosas pérdidas, dolor y luto en la población.
Datos manejados por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), indican que más de 30 huracanes han afectado el territorio hondureño desde 1950.
Entre la larga lista de ciclones que han afectado el territorio nacional, resaltan los nombres de huracanes como Alma, que afectó al país en junio de 1966; Marco en 1969; Edith en septiembre de 1971; Fifí en septiembre de 1974; Mitch en octubre de 1998; Michelle en octubre de 2001; Ida en noviembre de 2009 y el último sistema que afectó el país en 2010, que fue el huracán Alex.
Todos ellos han dejado cuantiosas pérdidas de vidas, bienes, cultivos, inundaciones, entre otros daños. Todas las pérdidas humanas y materiales que estos fenómenos causaron, marcaron la historia del país y la vida de miles de pobladores.
Expertos advierten que la posición geográfica del territorio nacional lo convierte en paso obligado de los huracanes.
En la memoria de los hondureños se guarda gran cantidad de experiencias vividas cuando huracanes han tocado Honduras. El huracán Marco, que afectó a Honduras en 1969, provocó daños en los departamentos de Santa Bárbara, Cortés, Yoro, Atlántida y Colón.
Este fenómeno afectó directamente a más de 80,000 familias a nivel nacional.
Pero los desastres provocados por huracanes degradados en tormentas tropicales también causaron muerte y dolor a Honduras. La tormenta tropical Katrina, en 1999, afectó la zona norte y oriente del país.
Dejó al menos 34 personas muertas, 15,875 evacuados, 116 viviendas destruidas, 25 puentes y vados destruidos.
Copeco estima que alrededor de 1.5 millones de personas en algún momento de sus vidas han quedado damnificadas a causa de los fenómenos naturales que han golpeado el país.
Los más recordados
Sin embargo, los más recordados son Fifí y Mitch. Entre el 14 y 20 de septiembre del año 1974, Fifí afectó el país causando daños a nivel nacional.
Fifí provocó la muerte a más de 8 mil personas, otros 100 mil hondureños quedaron damnificados y las pérdidas económicas fueron por el orden de 200 millones de dólares, según el centro de documentación de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco).
Para el experto en meteorología, Joaquín Gómez, quien labora hace varios años en el SMN, la experiencia vivida por los expertos en predecir el tiempo, cuando los modelos advierten la presencia de un fenómeno, es "inquietante".
"Tenemos que hacer un trabajo de prevención, advertimos sobre la presencia de los fenómenos y emitimos todo tipo de alertas y comportamiento a instituciones como Copeco" aseguró Gómez.
Relató que en muchas ocasiones "no se puede hacer nada, más que esperar a ver qué puede pasar", hecho que muchas veces les provoca incertidumbre y preocupación.
Mitch
El pasado 22 de octubre de 1998, Mitch, que alcanzó la categoría 5 en la escala de huracanes Saffir-Simpson, tocó territorio nacional.
El huracán Mitch fue uno de los ciclones tropicales más poderosos y mortales que se han visto en la era moderna, teniendo una velocidad máxima de vientos sostenidos de 290 km/h. Mitch pasó por América Central del 22 de octubre al 5 de noviembre en la temporada de huracanes en el Atlántico de 1998.
Este fenómeno dejó el doloroso saldo de 11 mil personas fallecidas y al menos 8,000 desaparecidas. Además, causó millones de dólares en pérdidas materiales.
Mitch pasó a la élite de nombres que nunca más se usarán para nombrar un huracán, su impacto global en el desarrollo social y económico fueron de tal magnitud que probablemente se tarde unos 20 años en recuperar el nivel previo.
"El huracán Mitch nos dejó tantas experiencias", aseguró Gómez, quien recordó que cuando "este sistema se formó cerca de Panamá ni siquiera contábamos con las herramientas necesarias para poder informar a la sociedad".
El huracán Mitch provocó olas de hasta 6.7 metros de altura.
Poco antes de tocar tierra, la tormenta disminuyó su intensidad, pero siguió causando gran cantidad de lluvias y un oleaje de 3.7 metros de altura.
Mientras la tormenta se desplazaba sobre el país descargó una cantidad de hasta 910 milímetros de lluvia en Choluteca, donde más de 460 milímetros cayeron en un solo día. La tormenta en dicho departamento fue el equivalente a la lluvia promedio de 212 días.
Otra perspectiva
Para el jefe de operaciones de Copeco, Jorge Solís, los cuerpos de rescate viven las emergencias nacionales de una manera "muy dolorosa".
Relató que como voluntario de cuerpos de socorro, le ha tocado ver personas morir a causa de los ataques de la naturaleza.
"Ver las necesidades de la gente que tal vez lo ha perdido todo a nosotros nos toca sobremanera, nos afecta psicológicamente ", relató.