Honduras
Entre los casos que la Comisión de la Verdad documenta sobre violaciones a los derechos humanos y ataques a los medios de comunicación destaca el caso del periodista Naún Palacios, en Tocoa Colón.
A continuación el relato del informe de la CVR sobre el caso antes mencionado:
La persecución, amenazas y hostigamientos contra periodistas y la intervención de las Fuerzas Armadas, empresarios y políticos para obtener el control de los medios de comunicación de la ciudad de Tocoa.
Los hechos
A partir del día 28 de junio de 2009, periodistas y medios de comunicación de la ciudad de Tocoa, departamento de Colón, fueron víctimas de persecución, amenazas y hostigamientos debido a que estaban transmitiendo detalles sobre las manifestaciones en protesta por la destitución del presidente de la República. Las sedes de estos medios de comunicación fueron ocupadas militarmente: "...Nosotros íbamos a cubrir la noticia, como periodistas estamos obligados a hacerlo, sin embargo, nos dimos con la sorpresa que a tempranas horas estaba militarizada la ciudad, tomados los parques, la alcaldía, los registros, cancelados los medios de comunicación, poniéndoles candados extraños a los medios, por los militares, por este coronel...".
Estas intimidaciones se manifestaron por varios días posteriores al 28 de junio de 2009, afectando con distinto grado de violencia a cada una de las víctimas. La investigación demostró que distintos sectores de la sociedad e instituciones del Estado se concertaron para obtener el control de los medios de comunicación y evitar la difusión de los acontecimientos que se desarrollaban en el país: "... Recordar eso no es fácil, no es fácil porque nunca en la historia se había vivido algo así, o sea yo nunca, la edad que tengo nunca había vivido algo tan atemorizante tan, tan difícil, tan difícil y espero en Dios que mis hijos ni nadie más lo vuelva a vivir, porque, bueno, el día del golpe de Estado se reprimió tanto aquí, que se militarizó todas las calles, los medios de comunicación, en el caso mío particular, mi medio pues fue militarizado, nos prohibieron que habláramos de lo que estaba pasando, nos dieron orden de que pusiéramos música, o pichingos, cualquier otra cosa, dibujos animados, pero que no habláramos de lo que estaba pasando, se nos prohibía que pasáramos imágenes de las protestas, de la gente que estaba en contra del golpe de Estado".
El 28 de junio de 2009, miembros del Ejército y de la Base Naval de Puerto Castilla ocuparon militarmente algunos medios de comunicación de la ciudad de Tocoa, departamento de Colón.
De acuerdo a lo declarado por el periodista Naún Palacios, los hechos habrían ocurrido de la siguiente manera: "El pasado 28 de junio de 2009, en Tocoa, hubieron marchas y manifestaciones contra el golpe de Estado militar perpetrado aquí en Honduras, nos aprestamos a cubrir la noticia, luego, el lunes 29 de junio de 2009, cuando se difundió la noticia, llamó el coronel Héctor Tercero y nos dijo que ‘quitaran esa mi... o que ahí mismo se cag... en nosotros’ y que apagáramos el canal, que estábamos violentando un toque de queda, a lo que le contestamos que el toque era para andar en la calle y no (para) permanecer en el canal, ya que teníamos colchonetas para permanecer aquí. Luego nos fuimos al parqueo... el coronel Héctor Tercero entró por la fuerza al canal Televisora del Aguán Canal 5 y Radio Tocoa, lo acompañaban un aproximado de 30 elementos del Ejército que se conducían en un camión, rompiendo el portón de entrada, decomisaron el equipo que consiste en consolas y video-ónix y buscándome por todo el edificio, incluso entraron a la vivienda de la dueña del canal, quien vive en la planta baja del edificio donde está ubicado el canal y la radio, buscándome en el cubículo de arriba donde está el transmisor y rompieron la persiana... luego, en horas de la noche, fueron a mi casa aproximadamente a las 8:00 pm, rodearon mi casa, se subieron a mi muro, saltaron el patio de la casa gritando que me buscaban, luego volvieron a las 11:00 pm; 3:00 am y por último a las 6:10 am... cuando yo envié a los muchachos Ángel Nolasco, Desiel Velásquez, Nahín Palacios, Samir Galindo a trabajar al canal en un vehículo Ford blanco doble cabina... cuando iban dentro de la ciudad, Héctor Tercero junto con un pelotón los detuvieron y se los llevaron al destacamento militar de Tocoa, al cual pertenece el 15 Batallón de Fuerzas Especiales.
Dos horas más tarde me llamó el fiscal Abercio Vides desde su celular y otro número, el cual no recuerdo, a mi celular, como a las 8:00 am ya del día 30 de junio de 2009, primero me sonó el celular y yo devolví la llamada porque se trataba del coordinador de fiscales de Tocoa, diciéndome que quería dialogar conmigo para entregarme el equipo y a los muchachos, luego acudí al Conadeh para que me acompañaran al destacamento militar a platicar con el fiscal. Ya que ahí estaba él (se refiere al fiscal), en compañía del coronel Tercero, me acompañó el abogado Pedro Nieto. Al llegar al destacamento... me repitió Tercero: van a sacar al aire solo información del Presidente Micheletti o hablar de Zelaya y solo hablar bien del Ejército, en nuestra estadía nos apuntaba con un fusil y nos preguntaba, quién es tu presidente, obligándome a contestar: Micheletti y nos amenazó que iba a mirar todas las transmisiones para ver si nos salíamos de los esquemas ordenados".
En el expediente del Ministerio Público que investiga estos hechos consta además que Naún Palacios señaló que al llegar al destacamento le fue ordenado sentarse en una plancha de concreto mirando hacia el sol, que ello ocurrió en presencia del fiscal, el que habría manifestado a Héctor Manuel Tercero López que tuviera cuidado, porque ahí estaba un representante del Comisionado de los Derechos Humanos.
En esos momentos, Naún Palacios habría acusado al coordinador de fiscales, Abercio Vides, de tenderle una trampa para ser detenido, situación que Vides negó, por lo que Naún Palacios le habría mostrado su aparato celular que comprobaba la llamada recibida. El periodista habría permanecido detenido aproximadamente cinco horas. Una vez liberado, le fue entregado el equipo móvil sustraído, el que había sido dañado.
El día 29 de junio de 2009, los medios de comunicación de la ciudad de Tocoa fueron convocados por autoridades militares y civiles a un almuerzo que tendría lugar en el restaurante Mauras de esa ciudad.
Testimonios recibidos manifiestan que numerosos periodistas y comunicadores que asistieron a esta convocatoria habían venido recibiendo amenazas anónimas, verbales y a través de mensajes de texto a sus teléfonos celulares. Todos coincidieron en señalar el tono prepotente y autoritario en el que se les advirtieron consecuencias si se continuaba informando sobre lo que ocurría en el país. Circulaban además rumores de que algunos periodistas estaban siendo buscados para ser capturados del mismo modo que había ocurrido con Naún Palacios.
En este contexto de temor e incertidumbre, alrededor de ochenta personas representantes de los medios de comunicación de la ciudad llegaron hasta el lugar indicado y se les prohibió grabar.
El capitán de fragata Manuel Tercero tomó un rol protagónico en la reunión, ordenando a los periodistas y representantes de los medios de comunicación que debían abstenerse de transmitir cualquier información relativa a las manifestaciones o utilizar la frase "golpe de Estado": "...Se nos invitó a una reunión por parte de los militares y algunos empresarios de aquí y en esa reunión, pues se nos dijo tajantemente el que ponga, el que pase algo de lo que está pasando lo vamos a detener, vamos a cerrar los medios no sé por cuanto tiempo, pero lo vamos a cerrar".
En la reunión también se encontraban empresarios, siendo el más visible Juan Gómez, quien indicó estar allí en representación de Roberto Micheletti; también se hicieron presentes miembros del 15 Batallón de Infantería de Fuerzas Especiales, tales como el oficial Kenneth Obdulio Sabillón y el oficial Melgar, además del coordinador de fiscales Abercio Vides y el coronel de la Policía: "Claro... ellos tomaron la palabra y amenazantes, pues, o sea no era que si queríamos, no era que si queríamos, sino que esa reunión era para ir a imponer, ¿me entiende?"
Durante la reunión se señaló a los medios de comunicación que existía un spot publicitario que les sería entregado para que lo transmitieran a la población, ofreciéndoles un pago para ello y la entrega de un salvoconducto que les permitiera trabajar durante los toques de queda: "...Nos ofrecieron una cantidad de dinero para que pasáramos un mensajito de la palomita blanca en estos días, un spot que daban ellos mismos...".
De acuerdo a los testimonios recibidos por los expertos, el empresario Juan Gómez fue el encargado de hacer el listado de medios de comunicación que aceptaban transmitir este "mensaje de paz" y poder más tarde entregar los dineros: "...A mí me ofrecieron 15 mil lempiras para que pasara un spot de la palomita blanca y que no habláramos nada más que música y que no habláramos nada...".
La actuación de las instituciones encargadas de vigilar la observancia de los derechos humanos, de investigar y de sancionar El 20 de enero de 2010, la Fiscalía Especial de Derechos Humanos presentó en contra de Héctor Manuel Tercero López, un requerimiento por los delitos de detención ilegal y vejámenes en perjuicio de Naún Palacios Artiaga y otros periodistas y por el delito de abuso de autoridad en perjuicio de la administración pública.
El Juzgado de Letras de Tocoa resolvió admitir el requerimiento. En audiencia del 26 de marzo de 2010, Héctor Manuel Tercero López hizo uso de su derecho a no prestar declaración.
El Ministerio Público solicitó el otorgamiento de medidas cautelares: presentarse al Juzgado de Paz Civil del distrito central los días 15 y 30 de cada mes; prohibición de concurrir al lugar de trabajo de los ofendidos y de tener comunicación con estos últimos.
En audiencia del 20 de abril de 2010, el Ministerio Público solicitó el sobreseimiento provisional aduciendo no tener en esos momentos pruebas para acreditar los hechos y por existir la posibilidad de que en el futuro se pudieran incorporar nuevos medios de prueba. Naún Palacios había sido asesinado el día 14 de marzo de 2010, mientras se realizaba esta investigación.
Después del crimen, ninguno de los testigos y víctimas de estos hechos estuvo dispuesto a concurrir a prestar declaración.
El Juzgado de Letras de Tocoa otorgó sobreseimiento definitivo al imputado y revocó las medidas cautelares impuestas. En abril de 2010, el Ministerio Público interpuso recurso de apelación contra dicha resolución.
La defensa del imputado, por su parte, solicitó al tribunal de alzada rechazar la apelación por improcedente y aplicar el decreto legislativo 2-2010, sobre amnistía.
Es entendible el razonamiento del Ministerio Público al solicitar el sobreseimiento provisional de la causa. El asesinato de Naún Palacios corroboró a las otras víctimas y testigos de estos hechos, la flagrante situación de indefensión en la que se encontraban y las hizo abstenerse de presentar sus testimonios en juicio.
Sin embargo, existen otros medios de prueba en el expediente que podrían permitir avanzar en la investigación e incluso extender los delitos investigados al de falsificación de instrumento público, atendidas las discrepancias que se advierten en el libro de novedades de la Base Naval de Puerto Castilla.
En el escrito de apelación y expresión de agravios del Ministerio Público en contra del sobreseimiento definitivo, se refleja de manera consistente la existencia de una secuencia de graves violaciones a los derechos humanos cometidos por los jefes de la Base Naval de Puerto Castilla.
Las acciones cometidas corresponden a violaciones a derechos fundamentales entre los que se encuentran el derecho a la vida, la seguridad, la integridad y la libertad de las personas y al derecho a la libertad de expresión.