Honduras
El Plan de Nación 2022 y el proyecto Visión de País 2038 son, a juicio de la Embajada de Estados Unidos, incongruentes, sin utilidad y no tiene claridad sobre cuáles serán sus fuentes de financiamiento.
Ese duro y descarnado análisis fue hecho por el exembajador de Estados Unidos, Hugo Llorens, que consta en el cable 10TEGUCIGALPA97, clasificado como "Confidencial, Sin clasificar/Solo para uso oficial" que mandó al Departamento de Estado y a otras entidades de Washington el 29 de enero de 2010, es decir, dos días después de la toma de posesión del presidente Porfirio Lobo Sosa.
El Plan de Nación y la propuesta de Visión de país convertidas en leyes de la República son señalados como uno de los principales logros del gobierno, pero además la brújula para avanzar.
El reporte comienza indicando que esas estrategias fueron aprobadas por el pasado Congreso Nacional y que entraron en vigencia al inicio de la gestión del mandatario.
"La implementación de políticas específicas para establecer metas de la Visión de País y Plan de Nación no es abordada en el documento y en el mismo no hay elementos que se puedan discernir sobre cómo serán las futuras políticas de la administración de Lobo", señala Llorens.
En ese sentido, Llorens subraya que "no se puede discernir cómo serán las futuras políticas de Lobo en el documento".
Y seguidamente cuestiona que "el lenguaje del mismo (los dos programas) es ambiguo y extrañamente estructurado de forma que una gran variedad de interpretaciones se pueden realizar". Llorens hizo la acotación que, a su entender, el presente gobierno y los posteriores a los que abarque la vigencia de los programas lo que definirán son los mecanismos para poner en marcha tales iniciativas, aunque siempre mantiene dudas sobre la eficacia que tengan.
"El documento es muy ambiguo y a veces contradictorio sobre su implementación. Hay rumores que el documento está compuesto de partes de varios otros documentos, lo que podría dar lugar a estas inconsistencias. La implementación aparentemente se le dejará a las diferentes administraciones gubernamentales", opinó el diplomático.
El Plan de Nación 2022 establece 11 áreas de acciones como desarrollo sostenible de la población, democracia, ciudadanía y gobernabilidad, reducción de la pobreza, educación y cultura, salud, seguridad, desarrollo regional, recursos naturales y medio ambiente, infraestructura, estabilidad macroeconómica, competitividad, imagen nacional y desarrollo y mitigación del cambio climático.
A juicio de Llorens, "el documento es audaz en su alcance", pero mantiene sus reservas de que se pueda aplicar con resultados positivos por "su falta de especificidad, y la cantidad de tiempo que involucra levanta dudas sobre su utilidad".
Describe que este plan busca, en esencia, eliminar la persistente pobreza y los problemas derivados de esta como la falta de salud y seguridad, situaciones que Honduras no ha podido superar "a pesar de décadas de asistencia externa".
"El documento no plantea cómo los programas que recomienda obtendrán sus fondos. La comunidad internacional, que no participó en la creación de este documento, puede tener reservas en caso de ser solicitado a aportar fondos para su implementación", expresó Llorens.
Otro elemento que fustigó el exembajador es que la división social en el país producto de golpe de Estado contra el expresidente Manuel Zelaya hacía en ese momento difícil proyectar el éxito de los programas en un corto plazo y "ni hablar de poder predecir la situación 28 años en el futuro".
A la Secretaría Técnica de Planificación, encargada de rectorar el proceso de desarrollo por medio de Plan de Nación 2022 y Visión de País 2038 la califica como un "superministerio". En un segundo cable, 09TEGUCIGALPA1302, elaborado por Llorens el 19 de diciembre de 2009, este hace un análisis sobre el plan de gobierno del entonces presidente electo Porfirio Lobo Sosa, pero no hace ningún apunte evaluativo del documento.
Leer cables correspondientes a esta nota:
+ VISIÓN DE PAÍS - HONDURAS 2038