Honduras
Su olor y sabor están conquistando al mundo. El café y el tabaco que nacen de las entrañas del oriente de Honduras están retumbando en las mentes de los paladares más exquisitos.
El elevado precio internacional del café y la creciente aceptación de los puros hondureños en los mercados internacionales fertilizan la economía de la zona oriental del país.
Las palabras exportación, divisas y producción son parte del vocabulario básico de los caficultores y empresarios diseminados en los 19 municipios del departamento de El Paraíso, que totalizan 7,218 kilómetros cuadrados, donde residen más de 400,000 habitantes.
La actividad económica de El Paraíso transita a dos velocidades. La primera de ellas se caracteriza por la producción de productos para la exportación, que encabezan el café de excelente calidad y la industrialización del tabaco. La segunda velocidad está caracterizada por la ganadería y la agricultura de granos básicos que se debaten entre el hambre, las enfermedades, las plagas y el cambio climático.
Muchas sonrisas
Las buenas noticias les vienen a los productores desde el exterior y son de color muy verde. El quintal del grano aromático se cotiza en la bolsa de Nueva York a 243.50 dólares, unos 4,631 lempiras. Los productores cruzan los dedos para que siga la "lluvia de café en el campo" durante los próximos cuatro años, caracterizada por precios superiores a los 200 dólares el saco.
En El Paraíso existen unos 17,000 caficultores situados en unas 77,000 manzanas de tierra donde cultivan, además del aromático grano, las esperanzas de superar los niveles de pobreza.
El 93% de las 90,000 familias cafetaleras diseminadas en el territorio nacional se encuentran en la categoría de pequeños productores, 6% se cuentan como medianos y apenas un 1% se considera que son grandes caficultores. Este comportamiento se replica en El Paraíso, donde la producción del aromático está en las manos de propietarios de menos de 10 manzanas de tierra.
Renovación
Durante la cosecha 2009-2010 aportaron unos 780,000 quintales de café y para la 2010-2011 se espera un aporte de 640,000 quintales del aromático. La merma de 140,000 quintales del grano se debe a que las fincas tienen hasta 40 años de edad y requieren una urgente renovación.
El secretario general de la Asociación Nacional de Café de Honduras (Anacafeh), Martín Rodríguez, manifestó que el parque cafetalero de El Paraíso oscila entre los 10 y 40 años de edad. "Se trata de cafetales viejos, están en proceso de ser renovadas el 50% de las plantas de cafés diseminadas en las 77,000 manzanas", expresó.
Los productores sembrarán 20 millones de plantas de café a partir de septiembre del presente año para una inversión estimada en 100 millones de lempiras.
El beneficio económico también se derrama de manera directa entre unas 500,000 y 600,000 personas, entre locales o procedentes de la zona sur del país y hasta de Nicaragua, que laboran en la recolección de café durante unos tres meses.
Estos obreros devengan un promedio de 300 lempiras diarios e inyectan a la economía local entre 8 y 9 millones de lempiras entre noviembre y febrero de cada año.
Es común que durante estos meses del año se vea una afluencia mayor de clientes en los comercios, abarroterías y tiendas de El Paraíso y sobre todo en Danlí. Los recolectores y caficultores arriban a estos centros comerciales procedentes de Teupasenti, Jamastrán y Trojes.
A diferencia del boom cafetalero reportado en la década los 70, cuando los finqueros compraban autos de doble tracción, los productores de esta generación se concentran en la renovación de sus fincas. Predomina en este departamento el cultivo de café de las variedades lempira, catoaí, paca, típica, pacamara y, en menores cantidad, el maragogipe.