Honduras
El problema del agua es el asunto más importante en el planeta tierra. Y mi pasión es limpiarla", nos cuenta Vernon Albert, quien ha llegado a Honduras para quedarse.
"Soy uno de los propietarios del hotel Infinity Bay. Me mudé a la isla hace 6 años cuando empecé un proyecto llamado Coral Vistas, en la península de Half Moon Bay. Pero fue un proyecto muy controversial. Intenté convencer a la gente que iba a usar un sistema de tratamiento de aguas adecuado", pero no lo consiguió.
Desde ese entonces, de forma silenciosa y constante, Vernon ha trabajado en crear un sistema de tratamiento de aguas que no piensa patentar.
"En cuatro o cinco meses esto será perfecto. La universidad en Tegucigalpa no podía creer lo bueno que era el sistema cuando lo inspeccionó. Dijeron que nuestras aguas negras tratadas son más limpias que casi cualquier quebrada en Honduras. Mientras construíamos el recorrido, les decía a mis amigos hondureños que trabajaban conmigo que posiblemente estemos construyendo el mejor sistema de tratamiento de aguas de todo el mundo. Creo que es el mejor de toda Centroamérica, y no conozco ningún otro tratamiento de aguas que haga lo que nosotros hacemos; librar a las aguas por completo de coleiformes y ecolei (elementos del sucio de las aguas)". Vernon cree que la isla tiene algo que ganar con su proyecto: "los usos que tiene el sistema son enormes. Lo que podríamos hacer en las quebradas contaminadas es subir el agua sucia hacia las montañas con aire a presión, y luego usar el agua limpia para irrigación, criar fincas de langostinos, o simplemente reabastecer el agua natural de la tierra en Roatán".
"Puedo construir un sistema para las comunidades de Punta Gorda o La Colonia. Y entonces esa agua que contamina hoy podría volver a ser utilizada. Le estaríamos dando a las aguas negras un valor económico y social".