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Honduras
En el extremo nor-este del área marina protegida de Sandy Bay-West Bay se da un caso de infracción ambiental que preocupa al Roatán Marine Park, organización que patrulla la zona.
De acuerdo con Grazzia Matamoros, bióloga que ha dirigido durante los últimos 4 años al Roatán Marine Park: “Se han denunciado 4 cortes de mangle en el área de MudHole (hoyo de lodo, en inglés), muy cerca de Sandy Bay”.
“En la zona donde hay manglar es típico que se corte para hacer playas artificiales, aunque no creo que sea esa la razón por la que se cortó el mangle en este lugar. El problema con que se corte este mangle es que tanto la isla como el arrecife quedan sin su protección natural”.
Los bosques de mangle, según explica Grazzia Matamoros, “funcionan como una barrera del viento y de los huracanes. Protegen a las casas que están dentro de la isla y, por el otro lado, “también son muy importantes para el arrecife. El mangle cumple una función como filtro de toda la sedimentación que sale de la isla y evita que llegue al arrecife. Si no hay mangle, ¿qué pasa con el lodo? Llega al mar”.
“También es muy importante porque es un criadero de peces como el mero, que nacen en el arrecife pero cuando están pequeños vienen aquí porque los protege de los depredadores.
“Aquí terminan de desarrollarse y luego cuando están suficientemente maduros vuelven a vivir al coral. La tala de los manglares es perjudicial para estos peces. Es como que vos de pequeño no hubieras ido a la escuela y vayás directamente a la universidad. Obviamente no vas a pasar porque no hiciste los pasos que tenías que hacer”.
De acuerdo con Grazzia Matamoros, la destrucción de la naturaleza para desarrollo urbano no es algo malo en sí, pero se trata de algo que se debe hacer con criterio: “Nosotros en el Roatán Marine Park no estamos en contra del turismo ni el desarrollo, siempre y cuando sea sostenible. Por eso tratamos de educar a los turistas y a los locales, y si hay algo que se está haciendo mal, lo denunciamos para que nuestras autoridades pueden decirles: “paren, no se hace así”.
Denuncia sin respuesta
De acuerdo con Matamoros, “la tala sucedió una semana lluviosa en el año 2007, cuando dejamos de patrullar en lancha por las condiciones del clima. Se cortó de adentro para fuera, de tierra adentro hacia el mar, de manera que no fue posible ver lo que estaba sucediendo hasta que se cortó el último tramo de mangle, el que da con el agua”. Según Matamoros, las autoridades están enteradas de esta infracción contra el ambiente: “Han venido los fiscales de la fiscalía del ambiente en Roatán desde 2007. Se ha hecho la denuncia, pero no ha pasado nada. En Mudhole se corta el mangle y las autoridades lo saben”.
El corte de mangle en Mudhole, según la bióloga, es especialmente perjudicial por su cercanía con el basurero del municipio de Roatán, que ocupa el lado oeste de la isla, que es donde se encuentra la mayor parte del desarrollo turístico.
Basurero municipal
“Este basurero era originalmente un relleno sanitario, pero no se le dio el tratamiento de un relleno sino de un botadero. En el relleno sanitario se pone una capa de basura, luego otra de tierra, luego se aplana. Se va formando por capas. Pero aquí no se usa ese tratamiento. Los lixiviados, el líquido que sale de la basura, se infiltra en el suelo”.
Aunque el basurero municipal fue readecuado por el PMAIB (Programa de Manejo de las Islas de la Bahía), un programa de desarrollo financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo, Grazzia Matamoros cree que sigue existiendo un fuerte riesgo ambiental por la cercanía del basurero y la tala de mangle a escasos metros de este: “Por eso aquí es aún más peligroso cortar el manglar. Por lo menos si esta el manglar filtra algo de los lixiviados que produce la basura, porque su función natural es la de filtro. Pero si lo cortan, la única protección que queda entre la basura y el mar desaparece, y entonces ¿en qué estamos?”
De acuerdo con Ian Drysdale, representante de Arrecifes saludables,”para evitar este tipo de problemas en el futuro es importante “contar con un plan de desarrollo del territorio de la isla para que podemos decidir cómo ordenar el uso de la tierra”.