Honduras
Es uno de los primeros infectólogos del país y su experiencia en este campo hace de peso sus apreciaciones sobre la temática del VIH-sida.
A criterio del doctor Efraín Bu Figueroa, coordinador del Centro de Atención Integral (CAI) del hospital Escuela, el reto más grande del Estado es transmitir calidad de atención a las personas que viven con la infección.
"Ojalá en un momento el país adoptara el modelo de atención integral y no solo una relación médico-paciente para la evaluación mensual o para entregarle sus medicamentos, esto es más amplio, es asegurarle una calidad de la atención, adherencia del paciente y su tratamiento", reveló.
En su larga trayectoria tratando pacientes infectados, Bu asegura que el reto está en lograr la adhesión de los pacientes, porque deben comprender que es para toda la vida y muchos lo abandonan o pierden los frascos de medicamentos.
"Necesitamos leyes que puedan mejorar las condiciones paupérrimas en que viven esas personas, pues su calamitosa situación económica hace que su atención se vuelva un desafío para el sistema sanitario", agregó.
El galeno destacó que de nada servirá que Salud haga todo su esfuerzo por tener el abastecimiento de medicamentos si los pacientes no lo toman como es debido.
Aseguró que el CAI del principal centro asistencial del país, donde se atienden 1,200 pacientes VIH positivos, se encuentra abastecido en un 95 por ciento.
La mayoría de los pacientes proceden de Tegucigalpa y sus alrededores y del total, solo 805 están recibiendo tratamiento antirretroviral.
En relación a otros años, la incidencia de nuevos casos en el Escuela se mantiene. Bu indicó que es porque la epidemia en Honduras está entrando en una etapa de meseta, es decir que no va en ascenso ni descenso. Entró en u nivel de estabilidad epidemiológica.
En lo que va del año, se ha recibido una docena de casos nuevos en este CAI.
Empero, hay pacientes que han desarrollado resistencia a todos los tratamientos, y aunque es una minoría, esto hace que se registre una resistencia de un 10 por ciento.
Uno de los tratamiento de última generación es el Isentress Raltegravir y ya se solicitó que se incluya en el cuadro básico de medicamentos en Honduras.