Honduras
Viven en extrema pobreza. La mayorÃa con abuelos o tÃos. Sus padres fallecieron por causa del sida.
En sus humildes viviendas, la escasez de alimentos es permanente, unos visten ropas desgastadas, en la misma condición sus zapatos.
El grupo de niños en orfandad por causa del VIH-sida supera los 170, en la ciudad de Choluteca, todos necesitan de la solidaridad de los hondureños.
Del grupo, unos 22 fueron infectados con la enfermedad desde el vientre de su madre, sin comprender siquiera lo que significaba vivir con el Virus de la Inmunodeficiencia Humano (VIH).
La valentÃa con que enfrentan la vida y el sueño de convertirse en hombres y mujeres de bien es lo que motivó a un grupo de hombres y mujeres católicos de la ciudad de Choluteca a formar un grupo para apoyarles.
MarÃa de la Cruz Quiroz, una de las encargadas del proyecto, manifestó que el grupo de apoyo se formó unos 12 años atrás.
Lo que se pretendÃa era buscar la forma en que los menores contaran con los medicamentos de forma oportuna y llevarles vÃveres para asegurar la alimentación y la salud.
"Al principio solo tuvimos 15 niños, luego el grupo fue creciendo, producto del avance de la epidemia en la comunidad", dijo Quiroz.
En aquel momento para que los niños tuvieran acceso a los antirretrovirales se tenÃa que viajar a la capital, porque no se contaba con un lugar en la comunidad donde se pudiesen atender a los pequeños.
"Era más difÃcil antes, pues las familias tenÃan que contar con el dinero para el pasaje, entonces se agrava la condición de los niños, pero ahora en una clÃnica de la comunidad se los proporcionan", agregó.
Los fines de semana, cuando se les invita, se realizan los encuentros de los pequeños, en un predio de la Iglesia Católica.
El objetivo de reunirlos, de acuerdo con la entrevistada, es para compartir experiencias, pero además para recibir una que otra ayuda que ha logrado gestionar el grupo de buenos samaritanos.
En el grupo de pequeños se encuentran tres nietos de "Emilia", de 65 años. La señora quedó a cargo de los niños luego de que su hijo y su nuera fallecieran por causa del VIH-sida.
Desde aquel momento han transcurrido nueve años de ardua batalla, pues la anciana apenas logra obtener el sustento diario para ella y los tres pequeños.
"Ha sido duro poder sobrellevar esta responsabilidad, he tenido que pedir ayuda a mis vecinos para que mis chiquitos puedan, por lo menos, tener su bocado de comida", dijo Banegas.
Pese a las adversidades que han enfrentado, para la abuela el contar con sus tres criaturas sanas es una bendición, "yo le doy gracias a Dios por estos tres muchachos que dan alegrÃa a mi vida", expresó.
La felicidad que asegura sentir la anciana se nubla al pensar en el futuro, pues considera que el dÃa en que se despida del mundo terrenal, los tres infantes quedarán a la mano de Dios.
A nivel del departamento de Choluteca, según los registros de la SecretarÃa de Salud se han identificado 1,303 personas con la enfermedad.
La prevalencia del virus es de 279 por cada 100,000 habitantes en la empobrecida zona.
En la ciudad de Choluteca los casos de VIH-sida que se habÃan logrado captar hasta el año pasado eran de 531 casos.
Si desea ayudar, llame a los teléfonos 2236-7877 de diario EL HERALDO.