Honduras
La historia de la pequeña Milagros Suyapa, quien nació en una mediana del bulevar Suyapa, sería diferente si su madre se trasportara a bordo de una unidad de la empresa Radio Taxis Pionero.
Los 86 operadores de esta empresa de transporte están preparados para atender cualquier emergencia que se dé a bordo de sus unidades.
Como verdaderos socorristas, estos servidores del transporte público han atendido partos, preinfartos y han auxiliado a pasajeros que sufrieron de asfixia por ir comiendo a bordo de las unidades.
Estos héroes anónimos no solo guardan en el portaequipaje de sus vehículos una llanta de refacción, sino un botiquín de primeros auxilios, sombrillas y hasta colchonetas para hacerle frente a cualquier calamidad.
Socorristas del volante
Roger Ramírez Ramos, quien lleva 16 años laborando al timón de un taxi, relata que le ha tocado asistir partos, auxiliar a personas accidentadas, llevar personas expirando y un sinfín de situaciones, donde su mano amiga fue la clave para salvar la vida de sus clientes.
“Hemos aprendido a llevar los accidentes y situaciones peligrosas, hace seis años le salvé la vida a una persona y todo quedó como un trabajo anónimo.
Luz Rivera, administradora de la empresa, asegura que la capacidad de sus operadores se ha logrado mediante su certificación en 16 módulos de estudio.
Gilfredo Aguilar, otro de los operarios, asistió un parto en su unidad y por pericia, según cuenta con orgullo, el estado de salud de la bebé era perfecto, por lo que los médicos no podían creer que él en su condición de taxista había asistido de manera tan acertada la llegada a este mundo del nuevo ser.
Duras pruebas
Por su calidad humana y la educación en primeros auxilios, no cualquier persona que sepa conducir puede unirse a este grupo de ases del volante.
Según Rivera, para encontrar los socios de su empresa seleccionó de 900 aspirantes solamente a 86 porque los demás no cumplieron con las exigencias legales y de personalidad.
“Nosotros tratamos de hacer las cosas bien y cumplir el compromiso de hacer crecer a la empresa de todos: el turismo”, asegura.
Doña Luz afirma que confía plenamente en la capacidad de atención de su equipo por lo que ella misma pondría su vida en manos de uno de los conductores de su flota. “Ellos saben cómo atender a personas con preinfarto han salvado a cinco personas con estos problemas”, recalcó.
Ampliando horizontes
Pero la labor de esta empresaria no solo se limita a su organización, pues asegura que su intención no solo gira alrededor de su empresa, sino que desea ampliar su programa educativo a todos los niveles del transporte urbano de la capital.
Para lo cual ya cuenta con el apoyo del Cuerpo de Bomberos, la Cruz Roja y el Instituto Hondureño de Formación Profesional (Infop).
“La idea es que cualquier taxista que desee formarse se comunique con nosotros y poderlo capacitar.
Mantenimiento, la mecánica es que taxistas llamen al número de la población, que lleven sus documentos como la hoja de antecedentes para lo cual buscan el apoyo para el retiro de la hoja de antecedentes penales de manera gratuita a los operadores interesados.
Este proceso de capacitación se está socializando con las autoridades de la Dirección General de Transporte (DGT) a fin que todos los operadores puedan asistir a sus clientes en casos de calamidad y servir como socorristas antes que las autoridades de rescate lleguen a la zona de los sucesos.
“El caso de Milagros Suyapa debe llamar la atención de todos los empresarios del transporte porque debemos humanizar este servicio que se presta no solo a nacionales, sino a extranjeros”, afirma doña Luz.
Con esta iniciativa se pretende dar mayor seguridad al pasajero y devolverle la confianza en los operadores del transporte para convertirlos en aliados de la población.
“La seguridad que le daremos al pasajero hará que los ciudadanos vuelvan a utilizar el Transporte Urbano”, aseveró.