Honduras
El presidente del Partido Nacional, Ricardo Álvarez, dijo no comprender el despido de cuatro funcionarios "de primera categoría" ordenado por su correligionario, el presidente Porfirio Lobo Sosa con quien -según confesó- no tiene la misma comunicación de antes.
Álvarez, que está fuera del país, declaró que como presidente del partido es el primer sorprendido por la salida abrupta de los funcionarios nacionalistas Óscar Álvarez, ahora exministro de Seguridad y dos de sus viceministros; el excanciller Mario Canahuati; el exdirector de Ingresos, Oswaldo Guillén, y el extitular del Fondo Hondureño de Inversión Social (FHIS), Nasry Asfura.
"Respeto la decisión, (pero) no puedo decir en este momento que la comparto o no, porque no la comprendo, hablamos de cinco exfuncionarios de primera categoría, buenos hondureños, excelentes funcionarios y extraordinarios nacionalistas", dijo Álvarez. "Soy categórico y respetuoso de las decisiones que tome el Presidente, porque lo elegimos con ese propósito, de que llevara al país por el camino que pudiésemos combatir la inseguridad, el alto costo de la vida, el desempleo, que deben de seguir siendo los principales propósitos del gobernante".
A juicio de Álvarez, quien habló para Hrn, los funcionarios despedidos estaban haciendo "una muy buena labor, pero cada uno en su campo reciben evaluaciones y, obviamente, el Presidente tiene mucha más información que yo para tomar estas decisiones que, él pensando en el bien del país, ha tenido que tomar".
El presidente Lobo Sosa es el responsable de su administración y sobre él pesará la responsabilidad histórica sobre un buen o mal gobierno.
él tiene, constitucionalmente, la potestad "de definir quiénes son sus más cercanos colaboradores" pues "al final de los cuatro años la evaluación es sobre una administración y sobre un nombre y un hombre, en este caso el presidente Lobo".
"En vista de esto él debe tomar las mejores decisiones para elegir quiénes son las personas que deben acompañarle en su gobierno".
De primera categoría
Álvarez insistió en no comprender lo que pasó el sábado. "No comprendo, porque hablamos de cinco funcionarios de primera categoría, excelentes hondureños y muy buenos nacionalistas, estaban haciendo una muy buena labor en beneficio del pueblo hondureño", dijo el presidente del Comité Central del Partido Nacional.
Aceptó que dos de los despedidos el sábado, Guillén y Asfura, son piezas fundamentales en su estructura política, pero antes de ser leales a su causa, lo eran con el presidente Lobo Sosa, todo en aras de servir a la Patria. A Tito Asfura, se le considera como el seguro precandidato a alcalde por Tegucigalpa por la corriente que dirigirá Álvarez.
Preguntado si las remociones de Lobo podrían tener un trasfondo político, Álvarez confió que no, que la decisión tiene su origen en el interés del mandatario de lograr el bienestar de la nación. Indicó que lejos de las simpatías o aspiraciones políticas que los exfuncionarios tenían, estos anteponían los intereses de la Patria a cualquier corriente con la que simpaticen.
Tanto Nasry "Tito" Asfura y José Oswaldo Guillén, Mario Canahuati y Óscar Álvarez son excelentes hondureños y por encima de cualquier movimiento está su patriotismo y su deseo de que este gobierno salga bien en su administración, ya que todos ellos lucharon fuertemente para que el presidente Lobo llegara al poder", dijo Álvarez, quien se encuentra en Estados Unidos.
Invitó a los exministros a que inicien un nuevo reto político y aunque no forman parte de este gobierno continúen adelante con sus ideas y buenos deseos para la nación, ya que por el cariño que les tiene el pueblo pueden demostrar su liderazgo en la cancha y ser parte de una administración futura.
El alcalde capitalino expresó su deseo porque se resuelvan los problemas pues lo importante es crear "certidumbre para que se pueda generar inversiones, empleos y progreso".
"La mejor forma de combatir la pobreza es generando progreso y esto solo se da estableciendo un clima de oportunidades".
Respeta y apoya a Lobo
Álvarez dijo que pese a los despidos que le han sorprendido, él respeta esas decisiones y seguirá apoyando al presidente Lobo Sosa por el bien de su gobierno y, sobre todo, por el futuro de Honduras.
Confesó que las comunicaciones con el mandatario no son las mismas que antes, quizás por las múltiples ocupaciones que ambos tienen.
Sin embargo, por la vía de mensajitos mantienen alguna relación. Es más, antes de salir a Estados Unidos le pidió una cita al gobernante, que se la concedió para hablar sobre la situación del país, del gobierno y del Partido Nacional.
Ham debe irse
Álvarez confesó que uno de sus mayores deseos es ver fuera de la administración nacionalista al director del Instituto Nacional Agrario (INA), César Ham, no tanto por la ideología que este funcionario profesa, sino por el ambiente de inestabilidad que le ha dado al agro.
Ya no es justo que sigan ocurriendo muertes en el Bajo Aguán, "por la paz y tranquilidad de Honduras reitero mi solicitud para que César Ham renuncie de su cargo", dijo el presidente del Partido Nacional. Recordó que le está pidiendo al presidente Lobo que destituya a Ham, porque es una decisión propia del mandatario, pero el propio funcionario aludido debe renunciar por su cuenta, ante tantos anticuerpos que se le han formado a su alrededor.