Honduras
El amor a la patria no tiene edad. Así lo demostraron dos palillonas que representaron al Instituto de Jubilaciones y Pensiones de los Empleados Públicos (Injupemp).
Las dos señoras, desde que hicieron presencia en el bulevar Suyapa, se robaron el espectáculo.
Con llamativos vestidos en color azul bandera y decorados con ribetes blancos, sombrero, guantes, botas y bastón del mismo tono, hicieron vibrar al público capitalino.
Rosario Ramos Lanza, de 71 años, y su compañera Violeta Alvarado, contemporánea, formaron la admirada pareja de palillonas que al ritmo de la banda marcial de un centro educativo de Pespire ejecutaron movimientos sensuales arrancando suspiros de los incrédulos espectadores.
La alegría y energía de estas simpáticas damas dejó cautivados a pequeños y grandes, pues pese al inclemente sol que reinó en la capital, no dejaron de bailar al ritmo de los tambores.
La mayor ovación que recibieron ambas capitalinas se escuchó al momento de ingresar al estadio Nacional Tiburcio Carías Andino.
Y es que hasta el presidente de la República, Porfirio Lobo Sosa, se rindió ante la presencia de estas incansables mujeres.
Al llegar al estrado donde se encontraban las autoridades gubernamentales las intrépidas señoras no dudaron en sacar a bailar al alcalde Ricardo Álvarez. Una tercera señora entró en acción como la gitana del grupo, quien movía las caderas con más agilidad que una quinceañera.
Cuadro de danza
Unos metros atrás de las palillonas desfiló el cuadro de danzas, integrado también por adultos mayores.
Las señoras vestidas con llamativos y amplios vestidos agitaban sus faldas al ritmo de la música folclórica, mientras los varones trataban de no perder el paso de sus parejas.
Veteranos de guerra
Los veteranos de guerra no se olvidaron de la patria a la que en sus años de juventud defendieron al pelear por mantener la soberanía hondureña.
Los militares en situación de retiro marcharon portando con orgullo la fatiga y las insignias que lograron coronar durante su servicio militar.
Todos merecen un espacio en EL HERALDO por mantener viva la llama del patriotismo.