Honduras
El amor y la misión de rehabilitar a los niños que han sufrido quemaduras es la fuerza que mueve a la Fundación Cristiana de Asistencia a Quemados (Crisaq) desde hace cuatro años.
A lo largo de todo este tiempo Crisaq ha asistido a los menores que son ingresados por quemaduras en el hospital Escuela y en el Seguro Social.
Esta Fundación se encarga de las curaciones físicas y de mejorar la situación psicológica de los niños. Yolanda Morán, miembro de la Fundación Crisaq, mencionó que "estos niños no solo tienen una cicatriz que hay que quitar de su piel, sino de su interior, pues las quemaduras son accidentes traumáticos".
Repletas las salas
Actualmente ingresan a diario dos niños quemados en el hospital Materno Infantil.
Estas cifras son la realidad que viven los niños hondureños, principalmente de bajos recursos. Y es que las historias de dolor por las quemaduras se repiten con mucha frecuencia, unas más graves que otras.
A esta fecha se contabilizan más de 200 menores que han sido atendidos en el hospital Escuela, de estos, el 95 por ciento reciben atención en la Fundación Crisaq.
Morán reconoció que a pesar de ser una institución sin fines de lucro y de tener pocos aportantes voluntarios, en Crisaq se apoya a estos menores. "Les damos apoyo en su rehabilitación para que sea completa, desde las terapias, medicamentos e incluso hasta el transporte, pues la mayoría son de escasos recursos económicos".
Asimismo, mencionó que uno de los impedimentos de estos menores es el transporte y por eso abandonan el tratamiento, por lo que en Crisaq realizan actividades de recaudación de fondos para financiar el tratamiento de los menores.
"Hay casos que nuestros niños no han comido, por lo que les damos una pequeña merienda, no tenemos cocina, así que es algo ligero, pero que les sustenta", explicó Morán. Se estima que este año las cifras de niños quemados serán más elevadas que en 2010, que cerró con 305 menores afectados solo en el Materno Infantil. Según el pediatra del hospital Escuela, Darío Zúniga, la estadística se incrementa todos los años, "lamentablemente tenemos más niños quemados, ya llevamos más de 200 casos y aún faltan cuatro meses más para que finalice el año".
Quemadurasfrecuentes
El pediatra explicó que los accidentes más frecuentes son por líquidos calientes, "agua hirviendo, sopa, café, nixtamal, lamentablemente nuestros niños más pobres son los afectados, son niños que juegan en las cocinas de sus casas".
La segunda causa de quemaduras es por energía eléctrica, generalmente con cables de alta tensión y la tercera causa es por flama o llamas. "Los niños son curiosos y traviesos, pero estas travesuras les deja consecuencias para toda la vida, hay quemaduras que hacen que los niños pierdan muchos tejidos, requieren de muchas cirugías e injertos", dijo el pediatra.
La gran mayoría de estos niños, a criterio de Morán, "se queman por ser de escasos recursos económicos, son casas que tienen una hornilla en el piso, donde cocinan, y accidentalmente se caen jugando o meten las manos".
También mencionó de las edades en que estos menores son atendidos en Crisaq, "la mayoría oscila entre los dos y los cinco años de edad, porque son más inquietos, juegan más, pues andan experimentando y lastimosamente sufren quemaduras".
Terapias
A los menores, una vez que llegan a la Fundación, se les inicia la rehabilitación con sus respectivas terapias.
Yolanda Morán mencionó que "dependiendo de las quemaduras, así se les da su rehabilitación, la que es completamente gratuita e integral". A los pacientes se les atiende dependiendo de la gravedad de la quemadura, pues así será el número de veces que irán a curación.
En la Fundación, aparte de asistir a terapia con la psicóloga, también acuden a la trabajadora social para hacerles un estudio socioeconómico y ayudarles con sus gastos.
Crisaq es la única Fundación que confecciona las mallas para agilizar la recuperación de la piel y evitar así las cicatrices, para que no marquen de por vida sus pequeños cuerpos.
Reducción de muertes con tratamientos efectivos
A pesar que los casos de quemaduras se han incrementado en el hospital Escuela, las muertes han disminuido.
La recuperación depende del tratamiento que se le de a las heridas, pues son abiertas y la piel es la primera barrera de inmunización del cuerpo.
"En 2009 tuvimos 11 muertes, en 2010 hubo seis y este año se contabilizan tres, estos fueron niños que ya llegaron complicados con infecciones severas y lamentablemente fallecieron", detalló el pediatra Darío Zúniga.
El especialita concluyó que "es necesario concienciar a las madres de familia que la cocina no es un lugar para que los menores jueguen".
Además instó a cuidar las quemaduras de los niños para evitar infecciones, y así la muerte.