Honduras
La tormenta pasó, pero dejó su huella. Y es que pese a que los niveles de los rÃos y quebradas han comenzado a bajar, los albergados siguen sin atender sus necesidades básicas.
En varias colonias y aldeas del municipio de Villanueva, donde se habilitaron albergues temporales, las familias piden ayuda, pues la falta de alimentos, agua y ropa se hace visible cada vez más. En estos lugares hay más de 200 familias, viviendo en escuelas y centros comunales.
Realidad
En la escuela Petronila Barrios de Cabañas, de la colonia El Marañón, las clases se han retomado, pese a que en uno de sus pabellones aún se tiene a 17 familias albergadas.
El desbordamiento de la quebrada Chisnigua fue lo que obligó a estas personas a abandonar sus casas, con el fin de evitar perder sus vidas, pues de sus pertenencias solo quedan los recuerdos.
Sonia Romero, madre soltera, salió de otra comunidad junto a sus dos hijos, de uno y cinco años, con tal de mantener la integridad fÃsica.
En los últimos dÃas se han visto obligados a dormir en el frÃo suelo de la escuela Gerardo Ramón, ubicada en la colonia Brisas del Calán.
Con voz entrecortada al recordar la difÃcil situación que vive a causa de las inundaciones, Romero se atrevió a narrar cómo pasan la noche sus retoños.
"Les pongo trapos para que no duerman en el puro suelo, pedimos a las autoridades que nos ayuden".
El pequeño José, de 14 años, también se refugió en este centro educativo junto al resto de su familia.
"Iba a sacar mi ropa, me paré en un chinero y me deslicé y me corté con el espejo, mi papá me sacó cargado, me hicieron 35 puntos. Mi ropa se mojó, la que ando puesta es prestada", relató el menor. Según informó el alcalde de Villanueva, hay una persona más que pereció por las llenas.
El hombre, que hasta el momento está como desconocido, fue encontrado en la carretera que conduce a la colonia Santa MarÃa.