Honduras
El cambio climático es una realidad irreversible para todos los paÃses del mundo, incluido Honduras.
Estudios publicados por organizaciones internacionales evidencian que Honduras ocupa el primer sitial de riesgo entre los paÃses latinoamericanos más vulnerables al cambio climático.
Dichos análisis toman en cuenta factores como vulnerabilidad geográfica, la economÃa, desarrollo humano, sanidad, ecosistemas y distribución de la población, entre otros.
Las consecuencias más evidentes del calentamiento global van desde sequÃas hasta inundaciones y un aumento en la formación de huracanes.
A pesar de que este calentamiento es ocasionado principalmente por el aumento en la concentraciones de gases de invernadero, como el dióxido de carbono, metano, óxidos nitrosos u clorofluorocarbonos, provocado en gran medida por la actividad industrial de las potencias mundiales, Honduras es afectado directamente por los embates de la naturaleza a causa de otros ataques al medio ambiente.
Dolores Valenzuela, periodista y activista pro ambiente, dijo a ElHeraldo.hn que el principal problema que enfrenta Honduras para mitigar los embates climáticos es la deforestación. "Nosotros tenemos graves consecuencias porque no hemos cuidado el bosque", apuntó.
En promedio, seis mil hectáreas de bosque se cortan al año en Honduras, según la ambientalista.
Por otro lado, señaló que tampoco existe un plan de Estado de rescate a los recursos naturales y pese a que sà hay regulaciones como la Ley General de Tránsito donde se penaliza la emisión de humo, estas no se cumplen.
"Las industrias, las fábricas, no tienen medidas de control, no tiene medidas de mitigación. Todo eso nos está afectando", añadió.
No obstante, en las manos de los ciudadanos comunes está la aplicación de medidas como la reducción en el uso del vehÃculo, el mantenimiento regular del mismo, ya que un solo vehÃculo aporta el 10 por ciento del monóxido de carbono que afecta a la atmósfera.
Además, es posible adoptar acciones sencillas como la reducción en el uso de energÃa y la utilización de focos ahorradores, utilizar menos papel y preferir el papel reciclado, plantar árboles y consumir alimentos frescos en lugar de congelados que consumen 10 veces más energÃa.