Honduras
Después de la calamidad sufrida por millares de hondureños que han perdidos sus pertenencias producto de las fuertes lluvias que han azotado al paÃs, ahora deberán enfrentar un reto más: desatar la guerra contra múltiples enfermedades.
Según el infectólogo Tito Alvarado, las enfermedades se podrÃan producir una o dos semanas después de las inundaciones.
"Cuando bajan las aguas surgen las infecciones de todo tipo, comenzando con las de la piel, las diarreas, las enfermedades respiratorias agudas, ya que el ambiente es propicio para esta situación".
Después que bajen las aguas, las que permanezcan estancadas propiciarán la proliferación de mosquitos transmisores del dengue y de la malaria.
El hacinamiento de personas también es caldo de cultivo para las infecciones de la vÃa aérea, amplÃa el infectólogo, lo que pone en alerta a Salud.
Las personas, además de sufrir traumas emocionales por la pérdida de sus pertenencias, igualmente se enfrentan a la calamidad desde el momento mismo de la inundación.
"Las personas se enfrentan al primer peligro, que es ahogarse, luego a algún accidente por trauma, al golpearse incluso con los mismos enseres de la casa en un intento por salvarse", dijo Alvarado.
Problemas in situ
Según el jefe de EpidemiologÃa de la SecretarÃa de Salud, Tomás Guevara, las medidas de prevención ya se están tomando, pero el peligro es inminente.
"No podemos iniciar ni siquiera a fumigar esa zona (sur del paÃs), porque los niveles de las aguas aún no bajan, y está lloviendo copiosamente, lo que hace que las alertas no se bajen", detalló.
Uno de los principales problemas a los que se enfrentan estos pobladores son la falta de alimentos y de agua potable.
"La falta de agua potable, complica la salud de las personas, ya que se ingiere agua contaminada y se producen enfermedades en la piel", dijo Guevara. Los sistemas de agua potable son enormes en ese sector del paÃs, en Nacaome los acueductos colapsaron y en Choluteca las bombas potabilizadoras están bajo el lodo por la inundación.
El único sector que cuenta con agua potable es el municipio de Monjarás, en Choluteca, donde la Cruz Roja prestó su bomba potabilizadora de agua.
Mientras miles de compatriotas sufren por falta de agua potable para su subsistencia en medio de esta crisis, en la Comisión Permanente de contingencias (Copeco), las bombas potabilizadoras ocupan espacio, "por falta de logÃstica para transportarlas".