Honduras
Varios sectores de la sociedad civil coinciden en que este es el momento más oportuno para sanear la institución policial de una vez por todas.
A pesar de que ayer se efectuó un remezón en la cúpula policial, aún queda esa idea de que el crimen organizado ha penetrado en lo más profundo de la estructura policial, lo que ha influenciado en que el combate a la delincuencia sea débil y timorato.
En ese sentido, analistas políticos, defensores de los derechos humanos y expertos en materia de seguridad plantean como una necesidad el nombramiento de una comisión para que inicie un trabajo de diagnóstico y comenzar a sacar las manzanas podridas de la institución.
Otros sectores creen que es necesario tomar medidas adicionales para evitar que existan los conflictos que quedaron evidenciados entre los cuerpos de investigación policial y el Ministerio Público.
Para el caso, Rigoberto Chang Castillo, secretario del Congreso Nacional, declaró que "uno de los mayores problemas que estamos confrontando es que no existe en Honduras una Policía de Investigación Técnica Judicial".
Sin embargo, fue desde este mismo Congreso donde se le dio el tiro de gracia a la instancia que se había creado bajo la égida del Ministerio Público.
Por eso, argumentó el diputado, "cuando existe la comisión de un delito son deficientes para recabar las pruebas en virtud de que hay contaminación de las mismas, en ese sentido, somos del parecer que es el momento oportuno para aprobar un decreto mediante el que se pueda crear la policía de investigación técnica judicial y de esta manera terminar con estos impasses, con estos problemas y con estos escándalos".
El Ministerio Público ha demostrado, en el crimen de los universitarios, su gran capacidad de investigación.
Aunque la DNIC sospechosamente no remitió pruebas contundentes contra los policías, la fiscalía hizo todo su trabajo y presentó los requerimientos debidamente sustentados y con pruebas científicas.
Por otro lado, Edmundo Orellana, exfiscal general, considera que es oportuno que los buenos policías se manifiesten y expresen su clamor de una depuración a lo interno de la institución.
"Estos buenos policías, que son la mayoría, deberían exigirle al Presidente que comience ese proceso de depuración lo antes posible", planteó.
Orellana dice que es "vergonzoso" el espectáculo que ha ofrecido la Policía en el manejo del asesinato de los dos jóvenes universitarios.
Intervención no puede demorarse en la policía
En la visión del analista político Raúl Pineda Alvarado, a la Policía hay que someterla "escrupulosamente" a una intervención.
Para Pineda Alvarado se debería nombrar una comisión que pudiera estar integrada por policías honrados, elementos de la sociedad civil y conocedores del tema, con el respaldo logístico de las FF AA.
"Todas estas acciones fundamentadas en una acción legislativa que le permita tener amplias facultades como se hizo en 1993", sugirió el analista. "La depuración policial es un fenómeno necesario para dar el primer paso para combatir la violencia que está atentando contra la tranquilidad de los hondureños". Para él, Honduras no necesariamente necesita más policías, lo que se ocupa son policías más capacitados.
Comisión especial tiene que hacer diagnóstico
Andrés Pavón, presidente del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras, es de la opinión que se debe nombrar una comisión, pero "para hacer un diagnóstico".
A partir de ese diagnóstico, "el presidente Porfirio Lobo Sosa debería tomar decisiones sobre qué hacer ante la actual crisis policial".
Pavón dice que "hay un monstruo suelto y que ese monstruo mata gente todos los días y eso es grave".
La comisión, plantea, podría estar integrada por las personas honestas, que las elija el presidente de la república y que le sugieran verdaderos cambios.
"El estado, la sociedad, en general todos tenemos cierto grado de responsabilidad en lo que está ocurriendo actualmente", dijo.
Conasin debe reformarse para enfrentar la crisis
Alfredo Landaverde considera que pueden haber varias soluciones para enfrentar la crisis que padece la Policía Nacional.
La conformación de una comisión interventora puede ser una solución, dijo. "Ellos (el Ejecutivo) deben estar informados de las personas que hacen actividades delictivas en la Policía y el problema es que deben tomar decisiones al respecto". Otra de las posibilidades para enfrentar la crisis es "fortalecer asuntos internos y reformar el Consejo Nacional de Seguridad Interior (Conasin)".
Esta comisión debe tener la capacidad interventora para hacer cambios profundos.
"Así como está conformado el Conasin, no sirve para nada y para no crear más cosas esta podría ser una solución viable", analizó Landaverde.