Honduras
La comunidad universitaria solicitó por segunda oportunidad "alto a la violencia y sí a la paz".
En la actividad, que se denominó ¡Porque es tiempo que tu voz se escuche!, participaron estudiantes, autoridades y docentes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
Ante la ola de violencia que vive el país, donde han perdido la vida 113 estudiantes de los diferentes niveles, las autoridades universitarias son del criterio que los hondureños "vivimos en angustia y temor ante la violencia y las graves condiciones económicas y sociales que inmerecida e injustificadamente padecemos".
La rectora de la UNAH, Julieta Castellanos, madre de Rafael Alejandro Vargas Castellanos, uno de los estudiantes universitarios que fue encontrado sin vida en el kilómetros 12 de la salida al sur, a inmediaciones de Villa Real, reiteró que "la muerte de Alejandro y de Carlos (Pineda Rodríguez) no se ha aclarado porque uno de ellos es mi hijo".
"Se ha aclarado porque la Policía no dirigió la investigación. Si la Policía la hubiera dirigido, hubiera quedado como otras muertes que les colocan droga en el vehículo, armas y que distorsionan la investigación", dijo Castellanos.
Reiteró que la investigación fue conducida por los fiscales y por los técnicos del Ministerio Público. "La Policía perdió el control de la investigación desde el día sábado cuando los indicios por el patrón de ejecución, apuntaban a que era una muerte policial", manifestó.
Castellanos considera que ha habido un proceso permanente de interferir las pruebas y de entorpecer la investigación.
"La Policía ha tenido un doble discurso, por un lado dice que quiere entregar a los supuestos responsables y por otro lado intimida a los investigadores, a los fiscales y al personal técnico de Medicina Forense".
Depuración
Como Universidad, constatado este hecho, nuestro planteamiento no solo es que haya justicia y que debido a las irregularidades de la investigación y a la protección que ha habido de los oficiales a los responsables de estas muertes, que haya una profunda depuración en la Policía, una intervención en la Policía y una reforma policial.
"No es suficiente conocer los pormenores de la saña que la Policía ejerció contra mi hijo y contra Carlos David porque ya sabemos que fue la institución, porque si no fuera institucional, no los hubieran protegido, no los hubieran dejado en libertad, por lo tanto, el problema es de gravedad, porque no es un hecho aislado, es un hecho institucional", explicó.
La rectora de la UNAH manifestó que desde el 2004 se han entregado los casos de las víctimas, pues se tiene información de la muerte de mujeres y de jóvenes, por lo que se le ha dicho a la Policía qué calles y barrios se deben intervenir para evitar las muertes.
"Esa fase nos sirve para plantear una política integral de seguridad, pero no con acciones para resultados dentro de diez años, pues esas acciones son necesarias de corto plazo y la primera acción de corto plazo es una depuración policial", reiteró.
"De nada sirve que otros cuatro agentes anden prófugos y otros cuatro estén detenidos si los que dirigen y protegen estas acciones, están en las mismas estructuras".
Julieta Castellanos pide una explicación de lo que significa estar suspendido, porque si están suspendidos recibiendo sus salarios, si están suspendidos jubilados, están suspendidos inactivos y si están suspendidos con el mismo poder que tenían antes, "no es suficiente que nos digan salieron y entraron otros", dijo.
Estrategias
"Sin lugar a dudas vamos a comenzar una estrategia para buscar alianzas nacionales e internacionales para lograr que estas estructuras de la Policía sean investigadas", manifestó la rectora universitaria.
Vamos a trabajar en una propuesta y allí vamos a ver realmente quiénes son los políticos, quiénes son los candidatos, quiénes son las autoridades que están comprometidas en serio con el país, porque les vamos a pedir resultados".
"No es suficiente persignarse y rezar en cualquier reunión que hace el gobierno y que hacen los diputados. No usen el nombre de Dios diciendo que los oriente todas las mañanas, eso es insuficiente y no utilicen el nombre de Dios en las reuniones de Estado para decir que lo que hacen es la iluminación que han recibido", dijo en su intervención.
"Dios no puede iluminarnos para hacer las cosas como las hacen. Así que hay que ser coherentes entre lo que se dice, lo que se reza y lo que se hace. Los principios son una praxis de vida y yo me sorprendo cuando el discurso está tan divorciado de la realidad", concluyó Julieta Castellanos.