Honduras
El robo y tráfico de armas de unidades policiales habría ya cobrado la vida de policías y oficiales que en su momento intentaron declarar o investigar sobre este delito.
EL HERALDO tuvo acceso a un documento que, según la fuente, también lo habría remitido al Ministerio Público para profundizar en la investigación.
En el listado constan los nombres de al menos siete oficiales de policía que estarían involucrados en el robo de armas y el crimen organizado.
La información coincide en un 100 por ciento con la revelada en exclusiva por EL HERALDO el pasado lunes y que da cuenta de que las armas pudieron haber sido traficadas a Guatemala, donde las entregaron al cartel de Los Zetas.
Además, EL HERALDO, de forma valiente, denunció la colusión de oficiales de mediano y alto rango con carteles del narcotráfico, como el de Sinaloa.
Estos oficiales, a su vez, han reclutado agentes y oficiales de la escala inferior, para conformar una red policial que facilita el tráfico de drogas por Honduras.
En parte, sus funciones eran montar operativos en las zonas donde aterrizarían narcoavionetas, a fin de detener el tráfico peatonal y vehicular.
Además, servían como controladores aéreos y suministradores de logística para la descarga y despegue de avionetas, así como el tránsito de droga hacia vecinos países.
Un elemento que probaba la tesis, en torno a la existencia de narcopolicías, es el escaso decomiso de cocaína en tierra.
En 2010 y 2011 los decomisos efectuados son en alta mar, en su mayoría y con el apoyo de guardacostas estadounidenses.
La fuente afirmó que esta denuncia, en la que constan los nombres de oficiales vinculados a la narcoactividad, habría entrado de forma anónima a la Fiscalía.
Como corresponde con toda denuncia, la misma tiene que ser canalizada para efectos de aprobar su admisión y determinar a qué Fiscalía Especial le compete investigar.
De llegar a ser confirmados, a través de recolección de evidencias, la Fiscalía procedería a ejercer la acción penal.
Armas, el detonante
La semana anterior, EL HERALDO denunció el robo de 300 Fusiles Automáticos Ligeros (FAL) y 300,000 proyectiles calibre 5.56 milímetros, almacenados en el Comando de Operaciones Especiales Cobras, ubicado en la colonia 21 de Octubre de la capital.
El hecho aconteció entre julio y agosto pasado, durante la gestión de Óscar Álvarez.
Las armas habrían sido vendidas en Guatemala, por lo que autoridades de Seguridad han adelantado que solicitarán asistencias a los gobiernos de El Salvador, Guatemala y México.
De esta manera se pretende determinar si armas incautadas en esos países son las robadas en Honduras.
Muertos
En el escrito se afirma que el arsenal almacenado en el escuadrón Cobras no se extravió, sino que fue robado.
En el escuadrón Cobras se reportan dos robos masivos de armas, uno en 2007 y el ocurrido hace tres meses.
Pese a la gravedad de lo acontencido, a la fecha ni siquiera hay oficiales suspendidos, mucho menos enjuiciados, por ambos casos.
Las armas y municiones permanecían depositados en contenedores del escuadrón Cobras y solo se podía tener acceso a ellas por dos vías: un asalto armado (que no ocurrió) o mediante orden escrita de un superior.
De ser este último el método empleado, un oficial de alto rango tuvo que firmar una orden escrita que permitiera al bodeguero abrir los contenedores.
EL HERALDO, incluso, quiso tener acceso al bodeguero, sin embargo, nadie informó de su paradero.
La denuncia escrita que EL HERALDO tuvo a la vista, indica que este clase estaría muerto.
Habría sido asesinado días atrás en el sector del Guanacaste, en la capital.
Según el documento, este policía pudo haber muerto el día que iba a la fiscalía para poner en autos sobre este caso.
Fuentes consultadas por EL HERALDO afirman que al bodeguero de los Cobras le habrían ofrecido 200,000 lempiras por su silencio, los cuales no habría aceptado.
Igualmente, se denuncia que el inspector de policía, Walter Romero Alvarenga, exjefe de la Dirección Nacional de Investigación Criminal en La Lima, murió asesinado por disparos de AK-47, supuestamente porque investigaba el robo de armas.
Romero habría recuperado 15 armas en un operativo ejecutado en La Lima, Cortés, "tres días después fue asesinado", apunta la denuncia.