Honduras
La línea telefónica habilitada por la Secretaría de Seguridad para hacer denuncias, curiosamente fue cuestionada ayer por la población.
La ciudadanía aprovechó los canales de las redes sociales como Facebook y Twitter para cuestionar que el número 1-800-2222-7348 (SEGU) estaba fuera de servicio.
La Secretaría de Seguridad ofreció el miércoles esa línea telefónica para que la población formule denuncias sobre malos policías, incumplimiento en los nuevos procedimientos de retenes y cualquier otra queja.
EL HERALDO publicó en su edición de ayer, en la página 4 de la sección Al Frente, que la línea telefónica no estaba funcionando a pesar de haber sido anunciada con bombos y platillos. La Secretaría de Seguridad no tomó cartas en el asunto y durante todo el día de ayer tampoco la habilitó.
EL HERALDO intentó comunicarse con ese número telefónico desde un teléfono fijo (1-800-2222-SEGU) y desde un móvil (2222-SEGU), pero el número aparece fuera de servicio.
Esta línea telefónica solo será atendida por personal civil de los dos viceministerios y del ministro Pompeyo Bonilla, para que la gente sienta la confianza de acusar a los policías.
Críticas en Twitter
Para el caso, en la red social de Twitter hubo cuestionamientos de parte del grupo "Indignados Honduras", a través de su cuenta @IndignadosHN.
Indignados Honduras confirmó que "sí hay irregularidades en los retenes y, según nos dicen muchos (de sus seguidores), no cumplen con lo especificado ayer (miércoles)" por la Secretaría de Seguridad.
En ese sentido, Indignados Honduras pidió habilitar la línea para hacer las denuncias.
Otro usuario de Twitter que se quejó fue @rvalerioe, quien denunció que dos policías en una moto ubicados a dos cuadras de la Fuente Luminosa en San Pedro Sula paraban automóviles.
Si era como retén esta actividad está prohibida. Si era un requerimiento como policías de Tránsito, para imponer una sanción o multa, el procedimiento es correcto.
Es decir, los policías pueden detener vehículos pero no mediante retenes.
EL HERALDO intentó comunicarse con el ministro de Comunicaciones, Miguel Ángel Bonilla, para consultarle sobre este impasse con el número telefónico, pero nunca contestó su celular ni los mensajitos que se le enviaron.