Honduras
En la completa soledad y fría noche que ofreció el Cerro de Plata, Costa Rica confirmó su grandeza.
Se paró en la cancha del gigante del barrio Morazán y dio una lección de efectividad ante una cansada defensa panameña que justo cuando su equipo jugaba mejor permitió los goles.
El primero llegó cuando se desplegaban las banderas en las gradas, al minuto 8. Un conocido por todos aprovechó el espacio y la mandó al fondo del arco de Jaime Penedo. Levantó los brazos y celebró. Andy Furtado, el ex Marathón, tomó la camisa con furia y besó el escudo, para a repetir la misma historia a los 15. Furtado Dixon tenía a Costa Rica ganando 2-0.
Para la parte de complemento los de la Marea Roja se vinieron con todo al arco josefino, pero Álvaro Sánchez se mofó de todo Panamá y la mandó a guardar al frágil Penedo, quien reclamó a sus defensa. 3-0.
Panamá jugó bien pero tuvo una pésima noche en la zona baja. Los de Stempel deben vencer obligatoriamente a Guatemala el martes, mientras que la Costa Rica de Kenton, hablando en la cancha, firmó pase a semifinales; no creo que aquí hayan catástrofes.