Estados Unidos
Frente a la crisis financiera internacional que gangrena la economía mundial, europeos y estadounidenses decidieron organizar no una, sino varias cumbres para edificar “el capitalismo del mañana”, según afirmó el presidente francés, Nicolás Sarkozy.
Su homólogo estadounidense, George W. Bush, con quien se reunió el sábado, puntualizó sin embargo que “es esencial preservar los fundamentos del capitalismo democrático”.
Ambos mandatarios se reunieron en Camp David, (Maryland, este de Estados Unidos), junto con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, y acordaron reunirse con otros líderes mundiales esta semana “con la idea de empezar una serie de cumbres para responder a las dificultades de la economía mundial”.
En la primera cumbre de jefes de gobierno se discutirá “sobre la crisis financiera actual y se formularán los principios que encaminarán las siguientes (cumbres)”, precisó Tony Fratto, portavoz de la Casa Blanca.
El encuentro se organizará en Estados Unidos “poco después de las elecciones presidenciales” del 4 de noviembre, según el comunicado final de la reunión de Camp David.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, se ofreció para acoger esta primera cumbre en la sede de la ONU, en Nueva York.
Para Nicolás Sarkozy, esta reunión tiene que incluir los países del G8 y del G5- China, India, Sudáfrica, México y Brasil - y también “un país árabe”.
Reforma
Pero las divergencias aparecen en torno al nuevo orden financiero mundial que se quiere esbozar. Los europeos buscan una reforma profunda del sistema actual. Proponen también una supervisión mundial de los mercados, responsabilidad que podría recaer en el Fondo Monetario Internacional (FMI).
A la propuesta de Sarkozy de construir “el capitalismo del mañana”, Bush respondió que “es esencial que preservemos los fundamentos del capitalismo democrático”, el capitalismo actual.
El jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, reclamó ayer “una regulación más estricta y una supervisión internacional, al menos en el ámbito de la Unión Europea” del sector financiero.
Zapatero abogó porque se trabaje “con más transparencia” en el sistema financiero actual, pues “no puede haber productos financieros en la sombra, que prácticamente han estado fuera de regulación y qué tanto se han desarrollado en EE UU”.
“Es la Unión Europea quien debe tomar el liderazgo del cambio”, concluyó el dirigente español.
En Gran Bretaña, el ministro de Finanzas, Alistair Darling, anunció ayer que aumentaría el gasto público para evitar que la economía caiga en recesión.
“Vamos a cambiar las prioridades presupuestarias para favorecer los rubros de gastos que permitirán sentir la diferencia”, declaró.