Honduras
Las tarifas eléctricas que pagan los clientes de la ENEE aún no reflejan las drásticas caídas registradas por el bunker usado para generar 65% de la energía consumida en el país.
Ese derivado del petróleo ha bajado más de 230% en los últimos cuatro meses.
En julio pasado llegó a cotizarse a 109.50 dólares el barril en el mercado spot, pero al cierre de noviembre cayó a 33.12 dólares.
Diversos sectores de la sociedad hondureña han venido reclamando al gobierno que se reduzca el costo de la energía vía revisión de la fórmula de ajuste por combustible.
En Nicaragua se aprobó una rebaja de 12% el mes anterior y a partir de este día entra en vigencia una disminución de 10% en el costo de la electricidad.
La Empresa Nacional de Energía de Eléctrica reportó una disponibilidad de 1,079 megavatios en septiembre anterior, de los que 681.5 MW (63.2%) fueron producidos por las térmicas privadas.
El bunker
Hace un algunos meses era impensable ver una caída en el precio internacional del bunker, sin embargo, ahora la El precio promedio de ese combustible se fijó en 45 dólares el barril para octubre y para noviembre se espera un precio promedio de dólares.
De acuerdo con Salomón Ordóñez, gerente general de Elcosa, la ENEE adquiere la energía al precio promedio del mes anterior, según los contratos vigentes.
Calificó estas variaciones de precios como “una reducción drástica en el mercado y los precios seguirán cayendo”.
La semana pasada el precio del barril de bunker se reportó a 33.12 dólares en el mercado externo, “si esta tendencia se mantiene en promedio hasta diciembre, podremos esperar una rebaja en el valor de la energía para el nuevo año”, comentó Ordóñez.
El referente que tiene el país en generación de energía térmica continúa siendo Lufussa III y Enersa, quienes reportan en este momento un precio promedio de 10 centavos de dólar por kilovatio.
El gerente de Elcosa proyecta que para diciembre el precio de la energía eléctrica caerá a ocho centavos de dólar por kilovatio, dejando a un lado incluso los proyectos de energía renovable.
La dirigencia del Sindicato de Trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica se ha sumado a la lista de organizaciones que exigen a Rixi Moncada bajar el precio de las tarifas ante la caída constante de los combustibles.
Marvin Ordóñez, tesorero del STENEE, aseguró que no existe excusa para mantener el valor actual de la tarifa si el precio del bunker en el mercado internacional está por debajo de los 50 dólares.
“Estamos conscientes de que se le debe aplicar directamente este beneficio si baja el petróleo internacional, igualmente se le debe de aplicar directamente a la factura del usuario, se había tomado como base el precio 76 dólares de mayo anterior”, dijo el sindicalista.
Subrayó que “nosotros ya lo hemos dicho ampliamente de que se le debe trasladar ese beneficio al usuario y no solamente a través del ajuste de combustible, si no que utilizando otras alternativas que pueden beneficiar a la población”.
Los contratos
Sobre el anuncio del gobierno de negociar los 2,000 millones de lempiras anuales en concepto de costos fijos pagados a los empresarios térmicos, generen o no energía, el gerente de Elcosa respondió que eso solo es una “cortina de humo que quiere levantar la ENEE para no revisar el ajuste por combustible”.
Los generadores privados han respondido que ese cargo no impacta en los costos de generación de energía, tal como lo ha querido manifestar la gerente de la estatal eléctrica, Rixi Moncada.
Ingresos por facturación suben 2,945.1 millones
Consumo. La ENEE proyectó recaudar 7,103.4 millones de lempiras en concepto de venta de energía durante enero-septiembre de 2008.
Sin embargo, los ingresos por facturación aumentaron a 10,048.5 millones, equivalente a un incremento de 2,945.1 millones y 41.5 puntos en términos porcentuales.
Lo anterior se explica por el ajuste por combustible aprobado a partir de mayo anterior, el que en muchos casos se disparó arriba de 120%, principalmente en el sector industrial.
La ENEE programó 2,233 millones de lempiras para el sector residencial y los ingresos sumaron 3,244.2 millones, o sea 45.3% más. Para los abonados comerciales se proyectó 1,994 millones y se facturaron 3,144.2 millones, equivalente a 57.7% más.
En cuanto a los consumidores industriales, lo programado fue 1,166.6 millones de lempiras y se recaudaron 1,495.8 millones, o sea 28.2%.
Para los altos industriales, se previó 1,033.3 millones de lempiras y los ingresos por facturación fueron de 1,287.9 millones, o sea una alza de 24.6%.