Honduras
La generación de energía eléctrica con carbón mineral para cubrir el déficit de mediano plazo puede estar en riesgo.
La crisis financiera global ha escaseado los recursos para la construcción y operación de centrales termoeléctricas en Honduras.
Además, las instituciones financieras internacionales han reorientado sus esfuerzos para promover la generación de energía limpia, o sea la que no contamina el medio ambiente.
CECSA y Vetasa, ganadoras de los 150 y 55 megavatios, respectivamente, tienen dificultades para obtener 400 millones de dólares para construir las plantas en Trujillo y Puerto Cortés, de acuerdo con información brindada a EL HERALDO.
La inversión para la instalación de un megavatio de energía con carbón oscila entre 1.5 y 2 millones de dólares.
Las mencionadas empresas han tocado las puertas de la Corporación Financiera Internacional (IFC) del Banco Mundial (BM) y del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), pero no han encontrado la asistencia crediticia solicitada, según fuentes de esos organismos.
Además, han gestionado recursos en bancos hondureños y tampoco hay financiamiento disponible.
En venta licencia
El Congreso Nacional aprobó, a comienzos de octubre, los contratos otorgados a CECSA y Envasa, a pesar de los cuestionamientos del Tribunal Superior de Cuentas (TSC) y de organismos financieros como el Banco Mundial, que siempre propuso una licitación pública internacional.
Ante la dificultad para encontrar financiamiento, los ejecutivos de CECSA ofrecieron a uno de los tres grupos generadores de energía térmica en Honduras -Lufussa, Terra y Elcosa- la “licencia” para producir energía con carbón mineral, el que se importaría de la mina de Cerrajón, ubicada en Colombia.
“Se nos ofreció el contrato, pero este proceso fue tan cuestionado que lo mejor es dejar que el gobierno encuentre una solución”, dijo un generador privado.
Salvaguardas
Los organismos financieros internacionales como el BM, el BCIE y el BID han venido promoviendo la generación de energía limpia, especialmente la producida con agua -hídrica- y viento -eólica-.
EL HERALDO consultó a fuentes de esos entes de crédito, quienes coincidieron en que los proyectos de generación de energía térmica deben cumplir una serie de salvaguardas ambientales, entre ellas las autorizaciones ambientales y el reordenamiento de personas en los lugares que se construirán las plantas.
“Hay una serie de normativas internacionales como las emisiones de dióxido de carbono, así como las leyes nacionales que deben cumplirse”, dijo una de las fuentes consultadas.
El experto del Banco Mundial, Pedro Manrique, recomendó contratar dos equipos -precipitador y un lavador de azufre- para ser instalados en plantas de carbón.