Honduras
Lo que para los nicaragüenses es considerado como “traba comercial”, para las autoridades del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria (Senasa) es un método para proteger la salud de los hondureños.
“Los productos que ingresen al país deben cumplir con los requisitos necesarios que garanticen”, afirmó Edmundo Toro, director de Senasa, tras agregar que la ley fitosanitaria da a las autoridades la posibilidad de evaluar riesgos.
Recordó que las autoridades sanitarias de Estados Unidos negaron el ingreso de 35 contenedores de carne nicaragüense porque ésta presentaba una bacteria.
Honduras tampoco está libre de rigurosas inspecciones a la hora de realizar el comercio con otros países.
Las autoridades de Nicaragua manifestaron que esas “trabas”, estaban causando problemas y que confiaban que las mismas sean superadas a corto plazo para evitar empezar a ponernos barreras.
Según Ariel Bucardo, ministro de Agricultura nicaragüense, “en el fondo, esos exámenes preventivos son barreras porque obstaculizan y le generan más costos a los productores”.
Pero este es un proceso que debe realizarse, y aunque, según Toro, hay quienes se quejan de la parte económica, pues algunas veces las inspecciones tardan cuatro o cinco días, a Senasa lo que le interesa es el riesgo que puede tener la población hondureña.
“No estamos haciendo ningún procedimiento que esté fuera de la ley. No estamos poniendo trabas, simplemente estamos haciendo análisis a los productos que ingresan a Honduras”, concluyó.
Honduras importó 6.1 millones de dólares en carne bovina de Nicaragua en 2008.