Honduras
Los propietarios de automóviles y motocicletas pagarán este año una tasa disfrazada de impuesto por el servicio de registro vehicular que prestarán los empresarios capitalinos.
Ese trancazo le significará el ingreso de alrededor de 1,200 millones de lempiras, de los que 250 millones serán para la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT), el que actuará como centro asociado del Instituto de la Propiedad (IP), y los restantes 950 millones serán para esta última institución pública.
El acuerdo establece que de los ingresos percibidos, la CCIT, una vez deducidos todos los costos de operación percibirá el 20 por ciento sobre los costos de operación y la diferencia será transferida al IP para ser invertidos en su totalidad en el programa de Regularización Predial a desarrollarse en todo el país.
En Honduras, el número de vehículos y motocicletas ronda 800,000 unidades.
Además de esa actividad, los empresarios capitalinos tomarán a partir de 2009 la inscripción vehicular, actividad que ha venido realizando la Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI), a través de las oficinas de Matrícula que tiene en varias ciudades del país.
Tasa o impuesto
De acuerdo con los códigos tributarios, tasa es un tributo, cuyo hecho imponible consiste en la utilización de un bien del dominio público, la prestación de un servicio público o la realización por parte de la administración de una actividad que se refiera, afecte o beneficie de forma especial a determinado sujeto pasivo.
El impuesto es una obligación pecuniaria que el Estado, en virtud de su poder de imperio, exige a los ciudadanos para la satisfacción de sus necesidades.
A diferencia de las tasas, el impuesto no implica una contraprestación directa de servicios.
Profesionales del Derecho consultados por EL HERALDO agregan que la tasa no lleva implícita utilidad o beneficio, y en este caso agregan es increíble que un certificado tenga un valor entre 500 y 3,000 lempiras.
El valor del documento conocido como registro vehicular puede oscilar entre 100 y 200 lempiras, agregan expertos.
La tasa cobra por un servicio, continúan los profesionales, y busca recuperar el costo de este, sin embargo, el servicio de registro automotor que aplicará la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa, a partir de este año, generará una utilidad, tanto para la CCIT como para el IP.
“El Estado de Honduras está incurriendo en un enriquecimiento indebido”, agregan los juristas hondureños que pidieron la reserva de su identidad, añadiendo que ese cobro es violatorio al artículo 351 de la Constitución de la República, el que textualmente reza que: “en casos de incompatibilidad entre una norma constitucional y una legal ordinaria, el juez aplicará la primera.
Igualmente aplicará la norma legal sobre toda otra norma subalterna”.
Trancazo
La tasa disfrazada de impuesto ha generado malestar en muchos estratos de la población, ya que los ingresos serán destinados para el gasto corriente del Instituto de la Propiedad.
El valor del certificado o registro vehicular es oneroso si se toma en cuenta otros documentos con todas las medidas de seguridad que se usan en las actividades comerciales y mercantiles de Honduras.
Los profesionales del Derecho consultados sostienen que es inaudito que un papel tenga un valor entre 500 y 3,000 lempiras.
El costo de ese servicio fue aprobado por el consejo directivo del Instituto de la Propiedad, el que supuestamente se hizo en base a un estudio de costos de los servicios derivados de la actividad registral.
Los empresarios capitalinos han manifestado que la inversión en la solución informática o software ronda 100 millones de lempiras.
Además, expertos de México y Colombia han brindado asesoría a la CCIT, así como capacitaciones a las personas que realizarán esta actividad.
La primera fase del contrato para el servicio de registro automotor expira el 27 de enero de 2010, por lo que los empresarios están obligados a ejecutarlo este año, ya que han solicitado cuatro prórrogas al gobierno para su puesta en práctica en Honduras.