Estados Unidos
“América Latina” y “crisis económica” fueron prácticamente sinónimos durante varias décadas. Sin embargo, la región ha presentado una fortaleza inusual ante la turbulencia financiera que está golpeando a muchas economías industrializadas y emergentes.
Fortaleza, por supuesto, no significa inmunidad. En su primera entrevista desde que tomó el cargo de Director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Nicolás Eyzaguirre dice que las naciones de América Latina deben hacer más para mitigar el impacto de la crisis, y que algunas pueden solicitar asistencia financiera del organismo, por ejemplo recurriendo al recientemente creado Servicio de Liquidez a Corto Plazo.
Destacando que la crisis se originó en los Estados Unidos, Eyzaguirre comentó que el FMI debe “hacer buenas sugerencias de política a Estados Unidos para evitar que la crisis se intensifique”.
Familiaridad con el FMI
Eyzaguirre está familiarizado tanto con el FMI como con los problemas que enfrentan las economías emergentes. Fue Director Ejecutivo ante el Fondo en 1998-2000 (representando a varias naciones sudamericanas) y Ministro de Finanzas de Chile en 2000-06.
Se presenta a continuación un texto editado de la entrevista, que fue enviada por el FMI a EL HERALDO desde Washington. La entrevista se presenta a continuación.
¿Qué impacto va a tener esta crisis global sobre América Latina?
Eyzaguirre: Tenemos que tener presente lo que ha dicho el Director Gerente hace pocos días: 2009 va a ser el peor año para la economía mundial en 60 años y por tanto pensar que América Latina puede quedar libre de algún efecto negativo sería una ilusión. Lo que si creemos es que esta vez América Latina, no obstante la brusca desaceleración de la economía mundial, se va a mantener creciendo, si bien a una tasa bastante más modesta que lo que ha venido haciendo en los últimos años.
¿Qué pueden hacer las economías latinoamericanas para tratar de paliar el impacto?
Eyzaguirre: Quisiera en primer lugar decir que han hecho mucho. Durante la crisis de 1982, en que el mundo creció algo más de lo que esperamos crezca este año, latinoamérica cayó en una recesión. Esto es, su producto se contrajo, y no solo en 1982, sino también durante 1983. En tanto este año estamos esperando que crezca en alrededor de un 1%. Esto es, vemos como las políticas que han sido adoptadas durante el último tiempo han preparado la región para resistir mucho mejor eventuales temporales que vengan desde afuera. Para ser más concreto, comparados con el pasado, las finanzas públicas y los sistemas financieros son mucho más sólidos y la flexibilidad de las políticas monetarias y cambiarias es mucho mayor.
Creemos que se puede hacer más para reducir vulnerabilidades, incluso durante la crisis. Y para eso se necesita una cierta cooperación o partnership entre lo que puedan hacer los países y lo que acá desde el FMI podamos hacer. Estamos pensando que todavía hay países que pueden mejorar sus sistemas financieros y posiblemente van a necesitar apoyo del Fondo. Hay países que pueden tener mayor flexibilidad cambiaria y en ese aspecto también los podemos ayudar desde el FMI. Por tanto, nuestros países no sólo puede beneficiarse de las acciones pasadas, sino también de acciones presentes que pueden ayudar a minimizar los efectos de esta crisis. Y el Fondo Monetario Internacional está listo para ayudar.
El Salvador ha recurrido al FMI con un Stand-by precautorio, una especie de seguro que acaba de aprobarse, ¿ve algunos otros países con una política similar?
Eyzaguirre: El Salvador es un buen ejemplo. Recurrió al Fondo a través de un Stand-by precautorio, con el compromiso de los candidatos presidenciales de mantener ciertos lineamientos de política económica. La forma en que usted estabiliza y evita que la economía sufra de mayor volatilidad es dándole a los agentes económicos cierta certidumbre respecto de cuáles van a hacer las políticas futuras, eso es un caso. Entonces, tener una línea contingente del Fondo, que pueda ser usada en la eventualidad de que los mercados sobre-reaccionen, es de utilidad.
Hay otro mecanismo que ahora tiene el FMI, que es relativamente nuevo, una línea de corto plazo de liquidez, que ningún país latinoamericano ni de ninguna otra región ha solicitado hasta el momento, a pesar de que varios califican para hacerlo. ¿Ve alguno de los países latinoamericanos haciéndolo o tiene alguna explicación de por qué ningún país lo ha solicitado hasta el momento?
Eyzaguirre: Aquí hay una paradoja.
La verdad de las cosas es que esta crisis reconocidamente comenzó en Estados Unidos y uno esperaría por tanto que el país que está en medio de la crisis sea el país que tiene más problemas para financiarse. No obstante, no es así como funciona el mundo real. Ocurre que Estado Unidos es un país con una tremenda flexibilidad, con una tremenda potencia económica y en periodos de incertidumbre, la gente busca refugiarse en activos más sólidos.
Y los activos más sólidos son, paradoja, los bonos del Tesoro del propio Estados Unidos. Entonces: el problema parte de Estados Unidos, pero al final los fondos financieros van a Estados Unidos, a los bonos del Tesoro. Por eso se pueden hacer estos paquetes económicos que ha hecho Estados Unidos y que la nueva administración de dicho país planea. Pero cuando fluyen estos capitales hacia Estados Unidos, salen de alguna otra parte. ¿De dónde salen? De latinoamérica y otras regiones. Y cuando los capitales salen y hay menos recursos en latinoamérica y otras partes del mundo, entonces la actividad económica se contrae.
Ese es el sentido de proveer líneas de liquidez. Las líneas de liquidez son para países que tienen políticas económicas impecables y que pueden ser afectados por este fenómeno que se llama flight to quality o vuelo a la calidad, en que los capitales vienen a refugiarse hacia los activos más seguros acá en Estados Unidos y por tanto pueden reducir la liquidez de los mercados de capitales en nuestra región. Evitar esa reducción es el objetivo del apoyo del FMI con líneas de liquidez de corto plazo a los países.
¿Por qué los países no han solicitado entonces esta línea de liquidez? Mi mejor interpretación es que es un proceso de prueba y error. El Fondo tiene que cuidar sus recursos –porque en definitiva son las reservas de los países miembros– y por tanto tiene que ofrecer esta línea de liquidez con certidumbres de que va a ser repagado. Pero los países que no están en condiciones de aceptar algunas de los pre-requisitos porque no les son convenientes; entonces, aquí ha habido un proceso de acercamiento entre cuáles serían las condiciones aceptables para los países y cuáles serían las condiciones aceptables para el FMI. Y estamos esperando que esa oferta y esa demanda se crucen en algún momento.
¿Ve usted un retroceso significativo en los logros que se alcanzaron contra la pobreza en años recientes debido a la crisis?
Eyzaguirre: Con una visión de largo plazo, diría que no. Sin duda alguna en latinoamérica y en otras regiones los pobres son los más vulnerables, no en términos absolutos sino también en términos relativos, esto es, son los que más sufren durante las crisis macroeconómicas o durante una desaceleración.
Dado que la desaceleración esta vez será moderada, los logros alcanzados en términos de abatir la pobreza serán menos afectados que en otras ocasiones. En todo caso el Fondo ha insistido que, si hay cualquier necesidad de consolidación fiscal, ésta no debe ser a expensas de aquellos programas para combatir la pobreza, que han sido incrementados en muchos países con mucho éxito.
¿Cree que esta crisis global pueda causar una especie de rechazo a las políticas pro-mercado adoptadas en años recientes?
Eyzaguirre: El desafío es grande porque cuando los países han hecho esfuerzos por mejorar sus políticas, ven que hay una crisis que surge en otra parte, en Estados Unidos, y que no obstante los esfuerzos que han hecho para prepararse mejor, las economías se contraen o sube la pobreza, viene un momento de desaliento. Por eso estamos insistiendo, en el diálogo que tenemos con las autoridades, que hagan todo lo posible, sobre todo aquellos países que se han preparado mejor, para mitigar los efectos de la crisis. Pero debe estar claro para todos que las políticas que se siguieron en los últimos años permitirán que esta vez los efectos adversos sean notablemente menores que en otras ocasiones.
Esta es la segunda vez que usted está en el FMI, la primera como Director Ejecutivo, represando a Chile y a otros países, hace 10 años. ¿Ha notado usted cambios significativos en la institución?
Eyzaguirre: Bueno llevo relativamente poco tiempo, pero lo que siento es que el Fondo hoy día pone mucho más acento en su apertura, en su transparencia y que los temas de pobreza siempre están en la primera línea de los programas que esta apoyando.
Ha iniciado usted hace poco como se contó su periodo como Director del Hemisferio Occidental, ¿Cuáles son sus prioridades?
Eyzaguirre: Mi prioridad es ayudar a que la crisis mundial no se agrave y no golpee fuertemente a latinoamérica y eso tiene que ver con el hecho de que mi Departamento también cubre Estados Unidos. Es importante hacer buenas sugerencias de política a Estados Unidos para evitar que la crisis se intensifique y también tener instrumentos de financiamiento adecuadamente diseñados para que los países puedan recibir la asistencia del Fondo y minimizar los efectos de la crisis.
Después, ya vendrá el tiempo para sacar las conclusiones y ver que cambios debemos hacer tanto en los países que fueron originarios de la crisis como los países que, de alguna forma, han recibido sus efectos.