Honduras
El desempleo se propaga como un poderoso virus en las estructuras de la industria y el comercio del país.
“Nosotros tenemos registrado desde noviembre del año pasado a la fecha más de 100,000 personas que están sin trabajo, pero podrían ser más”, indicó el director del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) Benjamín Bográn.
Las cifras de la cúpula empresarial del país indican que entre noviembre de 2008 y febrero de 2009 se perdieron unos 39,000 empleos en la la industria textil y de la confección, así como en la fabricación de arneses; el sistema financiero recortó unos 1,200 despidos por las fusiones bancarias reportadas en 2008, la industria de la construcción reporta un merma de 40,000 puestos y datos de la Secretaría de Trabajo, así como de otras fuentes cuantifican unos 20,000 cesanteados, para totalizar 100,000 empleos menos.
El presidente de la junta directiva de Celtel, Antonio Tavel Otero, comentó de manera reciente que la cantidad podría ser el doble, respecto a las cifras reportadas por los empleos que se dejaron de generar.
Sectores no gubernamentales han cuestionado las políticas del gobierno para enfrentar la crisis pues no son integrales ni complementarias y apenas se han limitado a acciones unilaterales del Banco Central de Honduras.
La medida ha sido básicamente liberar recursos.
El impacto
La gran mayoría de las personas, dijo Bográn, es despedida, recibe sus prestaciones y no recurren a la Secretaría del Trabajo, para ser censadas y así conocer de manera exacta, cuántos son los obreros que perdieron su empleo.
“El problema es más grave de lo que pensábamos y en el país no se le da la importancia debida.
Una evaluación efectuada por la Secretaría del Trabajo en 585 empresas demostró que un total de 400 negocios pagan el salario mínimo vigente a partir del 1 de enero en el país y el resto de ellas incumplen este mandato legal, en espera de un fallo de la Corte Suprema de Justicia.
“Pregunte cuántos trabajadores recortaron esas empresas para poder pagar el nuevo salario mínimo. Hay empresas que podrán tener capacidad para cancelar este salario, pero será a costa de los empleos. Vemos en la actualidad que los negocios están reduciendo la planilla a la mitad”, indicó el director del Cohep.
Según Bográn, en estos momentos, la preocupación fundamental para el sector privado es proteger los empleos existentes, pero eso es casi imposible debido a la crisis generada en el país, por el alza del salario mínimo a 5,500 lempiras en la zona urbana y para el área rural en 4,055.
“Debemos reconocer, continuó, que el salario mínimo no contribuyó a que Honduras enfrente la crisis de mejor manera, porque todos los días son más los hondureños que pierden su empleo, y por esta razón creemos que, tanto las
centrales obreras como el gobierno y los empresarios debemos de sentarnos a buscar mecanismos para garantizar la generación de empleo en el país y poder enfrentar la crisis”, indicó.
Bográn se preguntó de qué sirve tener un decreto de salario mínimo, si cada vez más hondureños quedarán sin trabajo, debemos de ver cómo logramos que nuestros compatriotas, nuestros trabajadores tengan un ingreso decente y un empleo digno’, expresó.
Para el ejecutivo se debe lograr la unidad de pensamiento entre empresarios, obreros y gobierno, para enfrentar los grandes desafíos que se avecinan. “
España también entró oficialmente en un proceso de recesión económica, así como la mayores economías del mundo están en ese proceso y tenemos que ver qué vamos hacer los hondureños al respecto”, expresó.
Además, “creemos que deberíamos dejar que sea la Corte Suprema de Justicia quien tome la decisión, respecto a los más de 340 recursos de amparo interpuestos por las empresas en contra del salario mínimo vigente”, dijo.
FIDE propone nueva jornada laboral
La presidenta de la Fundación Inversiones y Exportaciones (FIDE), Vilma Sierra, expresó que el impacto del nuevo salario mínimo afecta a todas las empresas por igual, porque fue un alza muy fuerte y es difícil que las empresas asimilen esto en el corto plazo, sobre todo cuando son inexistentes algunas formas de contratación más flexibles, para impedir la pérdida de los empleos.
Costa Rica, continuó la ejecutiva, presentó el denominado “plan escudo”, que permite la contratación mediante las jornadas parciales, que posibiliten otros tipos de inversión al país.
“Creo que se debe posibilitar este tipo de figuras, para evitar la pérdida de puestos de trabajo”, indicó.
El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) propugna la discusión con el gobierno de nuevos horarios de trabajo.
“El medio tiempo, jornada parcial y por horas, pueden establecerse para generar empleo y conservar los puestos de trabajo existentes”, indicó el presidente del Cohep, Amílcar Bulnes.
La cúpula del sector privado del país promoverá una jornada de diálogo con los diferentes sectores del país para encontrar soluciones a la crisis laboral que afecta a las empresas y a los trabajadores.
“Debemos continuar dialogando”, indicó el presidente del Cohep.