Honduras
El Fondo Monetario Internacional ha perdido el protagonismo que tuvo en Honduras hasta comienzos de la presente década.
Sus medidas de ajuste o programas de estabilización económica dejaron de ser “duras recetas” para convertirse en simples recomendaciones.
Funcionarios como Edwin Araque, presidente del Banco Central de Honduras (BCH) y gobernador propietario ante la asamblea del FMI, dijo el martes anterior que muchas de las medidas del Fondo Monetario son obsoletas, en una clara alusión a la petición de depreciar el tipo de cambio del lempira.
EL HERALDO conversó con el ex secretario de Finanzas, Arturo Alvarado, una de las personas que conoce más de cerca el papel del FMI en Honduras.
EL HERALDO: ¿Ha cambiado o no el papel del FMI como organismo supervisor de las economías de sus países miembros? ¿Qué puede decir del caso de Honduras?
Antes de la crisis financiera mundial, el FMI estaba ante una encrucijada dado que muchos países, con la mejora en sus economías, comenzaron a necesitar menos del apoyo de este organismo, lo que redujo los montos de financiamiento y obviamente, los ingresos del Fondo.
Sin embargo, la crisis actual ha hecho surgir la necesidad de contar con el apoyo técnico y económico del FMI.
En el caso de Honduras, la relación con este organismo es importante para lograr el apoyo de la comunidad internacional, dar la seguridad de que el país sigue políticas macroeconómicas sanas que permitan atraer inversión privada y tener acceso al apoyo sectorial.
¿Qué factores contribuirán para modificar su papel como supervisor de la economía mundial?
Los objetivos actuales siguen siendo los mismos, de asesor de los países en temas de políticas macro, proveedor de recursos para hacerle frente a problemas temporales en la balanza de pagos y promotor de reformas estructurales.
Posiblemente, con la crisis financiera se le darán nuevos papeles al organismo en función de los cambios en la regulación que seguramente estaremos viendo a corto plazo.
¿Cuáles son las opiniones del Fondo Monetario de los años 2002 y 2003 y el FMI de los años 2008 y 2009?
En los años 2002 y 2003, era prioridad nacional tener un acuerdo con el FMI y demostrar que se estaba cumpliendo por un período de un año para poder llegar al punto de culminación de la Iniciativa HIPC y lograr la condonación de la deuda.
A partir del año 2006 la necesidad de un acuerdo con el FMI se volvió menos prioritaria, al haber logrado la condonación de la deuda, tener un ciclo de crecimiento alto durante el periodo 2004-2007 y un marco macro más estable, gracias a las medidas tomadas por el gobierno anterior.
¿Por qué a principios de esta década la llegada de misiones técnicas del FMI despertaban tantas expectativas si se compara con las visitas realizadas en la gestión del presente gobierno?
Las mismas fluctuaciones de los marcos macroeconómicos, que forzaron medidas de ajuste, hacía que la población le diera más relevancia a las visitas.
La población siempre está consciente cuando hay desviaciones importantes en la estabilidad macro y esto crea expectativas.
El nombramiento de Mario Garza en la oficina del Fondo Monetario en Honduras generó muchas expectativas por su característica de ser un “técnico de línea dura”, pero los resultados dicen lo contrario, ya que el presente gobierno no ha podido cumplir con el acuerdo stand by negociado en febrero de 2008.
Esto significa que el presente gobierno ha disfrutado de un buen ciclo económico que ha hecho menos necesario tener y cumplir un acuerdo con el FMI.
Las tendencias se han reversado y ahora tenemos una economía mundial en recesión y posibles efectos negativos sobre nuestra economía, lo que hará que el nuevo gobierno tenga que llegar a un acuerdo, para recuperar la confianza y obtener la ayuda de la comunidad internacional, restaurar la confianza del sector privado y volver a crear el marco adecuado para, primero enfrentar la crisis y luego aprovechar el nuevo ciclo de crecimiento económico.
¿Cree usted que Honduras puede alcanzar mejores indicadores económicos sin la supervisión del Fondo Monetario Internacional?
En Honduras no existe la voluntad de los políticos de tomar decisiones difíciles, si no es por medio de negociaciones con organismos multilaterales que ofrezcan beneficios para compensar estas decisiones y no hay un plan de país que guíe nuestras acciones hacia metas de corto, mediano y largo plazo, independiente de los gobiernos de turno.
Si se siguiera otra alternativa, como ser obtener financiamiento de los mercados, siempre se tendría que mantener indicadores sanos que le dieran confianza a los inversionistas y las desviaciones son castigadas por el mercado.
¿Por qué algunas recomendaciones del FMI que antes eran de estricto cumplimiento ahora no son acatadas por el gobierno, por ejemplo la devaluación del lempira?
Habría que conocer cuál es el marco de políticas alternativas que el gobierno considera que hacen innecesaria una devaluación.
Al final, lo que se busca es mantener la competitividad del país y para esto se necesita tener una inflación igual o menor a la de los países con que tenemos relaciones comerciales y políticas monetarias y fiscales que apoyen el objetivo fijado por el gobierno.
Bajo la actual situación del país, ¿Honduras está más cerca o más lejos de alcanzar un arreglo económico con el Fondo Monetario?
La misión que está de visita tiene como objetivo efectuar la revisión de lo que se llama el artículo IV y no es una de negociación. Veo muy difícil que se pueda llegar a un nuevo acuerdo con el FMI.
En todo caso, si se deseara tener uno, habría que incorporar a los candidatos, por lo menos, de los partidos mayoritarios, que serían los que al final tendrían que cumplir los compromisos que se acuerden con ese organismo financiero.