Honduras
La misión técnica que el directorio del Fondo Monetario Internacional envió a Honduras a realizar la revisión del “Artículo IV” abandonó ayer el país en un completo hermetismo.
La visita de 11 días que realizó la delegación de tres expertos del FMI, encabezada por Alejandro López Pineda, será histórica, ya que nunca antes habían realizado su trabajo en medio de un “fuego cruzado” de palabras entre diversos sectores de la sociedad y sobre todo con intervención del Presidente de la República.
El Fondo Monetario y el gobierno de Honduras han tenido una relación permanente desde 1990, cuando se comenzaron a negociar los programas de ajuste o acuerdos económicos, conocidos popularmente como “paquetazos” o “carta de intenciones”.
Cuestionamientos
El nivel de divergencia entre los principales actores del país llegó al extremo que el mandatario Manuel Zelaya Rosales reiteró la tarde del jueves en Casa Presidencial que no es necesario un acuerdo con el FMI, si éste no ofrece algo que interese a Honduras.
El gobernante subrayó que “no aceptamos imposiciones, no aceptamos modelos, no han podido corregir los problemas del mundo y ahora nos quieren imponer recetas”.
Zelaya Rosales manifestó que Honduras es un país que no acepta imposiciones ni recetas del exterior.
La respuesta de los técnicos, después que el FMI ocupó fuertes espacios en la agenda pública de Honduras, quedó plasmada en el escueto comunicado publicado en su página electrónica: “La misión agradece la hospitalidad de las autoridades y su invitación a dialogar con el sector privado, congreso, candidatos presidenciales y sociedad civil durante su visita”.
Artículo IV
Así se le denomina a la revisión general de la economía que realizan cada año los técnicos del Fondo Monetario, lo que comprende los resultados del año anterior -2008- y las proyecciones -2009-. El FMI, de acuerdo con su comunicado, identificó los desafíos que enfrenta el país -Honduras- ante la crisis económica mundial y ofreció recomendaciones de política macroeconómica, sin precisarlos.
Para concluir la consulta del año 2009, la misión preparará un reporte que será considerado por el directorio ejecutivo del FMI a principios de mayo.
“Hasta entonces y después de concluida la consulta, las autoridades hondureñas y el Fondo Monetario continuarán manteniendo un diálogo sobre las opciones de política macroeconómica más adecuadas para sobrellevar la difícil coyuntura externa”.
El subsecretario de Finanzas, Hugo Castillo, respondió que lo más probable es que las negociaciones para la ampliación del acuerdo “stand by” inicien en abril próximo.
Retos y recomendaciones
Para Castillo, entre los desafíos para 2009 están: alcanzar un crecimiento económico de 2%, una inflación menor a un dígito, un déficit del sector público combinado entre -1.5% y -2.5% del PIB y una masa salarial del gobierno central de 9.4% del PIB.
Contrario al deterioro que puede observar las finanzas públicas, el funcionario dijo que no existe riesgo alguno; los compromisos salariales con los diferentes gremios -maestros, médicos y empleados públicos- son manejables y las asignaciones estarán enmarcadas en el techo negociado.
Agregó que entre las recomendaciones se habló de una mayor inversión, ya que el gobierno se comprometió a generar más fuentes de empleo.
El subsecretario de Finanzas manifestó que los compromisos acordados con el FMI no significan que se tienen que cumplirse al pie de la letra, ya que hay factores internos y externos que impactan en ciertas metas indicativas como el PIB y el sector externo.
En riesgo plan anticrisis por baja inversión pública
Inversión. Plan anticrisis es la frase de moda en Honduras. Su éxito, de acuerdo con los funcionarios del gobierno del presidente Manuel Zelaya Rosales, descansará en el programa de inversión pública, el que tendrá una asignación de 15,000 millones de lempiras para 2009.
El subsecretario de Finanzas, Hugo Castillo, dice que la inversión en carreteras, puertos y otras obras públicas incrementará la generación de empleos.
El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) reveló recientemente que unas 100,000 personas han perdido sus puestos de trabajo por el ajuste al salario mínimo -5,500 lempiras mensuales para el sector urbano y 4,055 para el área rural-.
Sin embargo, un informe de la Secretaría de Finanzas refleja que en los últimos años el nivel de ejecución no ha superado 75%.
Por ejemplo, el año fiscal anterior la asignación global para el sector público fue de 15,261.2 millones de lempiras y al cierre de 2008 se ejecutó 72%, o sea 10,985.1 millones de lempiras.
Lo anterior se explica por la mala planificación de las unidades ejecutoras, alto grado de centralización en el otorgamiento de programas y proyectos, cambios de personal, entre otros factores.