Honduras
La crisis financiera mundial ha comenzado a sentirse con más fuerza en los países de la región.
Los organismos de crédito internacional y los países han conjuntado esfuerzos para aminorar los impactos en las economías de las naciones más vulnerables.
Luis Alberto Moreno, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), habla sobre la crisis financiera global.
¿Cómo afectará la crisis a la región?
Luis Alberto Moreno: La crisis está reduciendo la disponibilidad de crédito en los países con economías emergentes y está reduciendo la demanda de materias primas, que son la principal fuente de exportaciones de América Latina y el Caribe.
Nuestro sistema bancario, a pesar de su capacidad de recuperación basada en un sólido marco regulatorio, también ha sido expuesto a la crisis, debido a la presencia de la banca internacional, que ha estado limitando sus préstamos a la región.
En consecuencia, el crecimiento económico de la región se verá afectado, traduciéndose en menor empleo y más personas bajo la amenaza de regresar a las filas de la pobreza.
¿Cuánto se puede incrementar la pobreza en la región?
Esa no es una pregunta simple. La respuesta dependerá del tamaño de la contracción en la producción y del tiempo que dure esa contracción.
Si la crisis durara solo un año y el crecimiento económico fuera de 1.1% -que es el escenario más reciente previsto por el FMI- hasta 2.8 millones de personas podrían volver a caer este año en la pobreza en América Latina y el Caribe.
¿Parece que la situación económica puede empeorar?
Probablemente no estemos tocando el fondo de la crisis, pero también está en nuestras manos evitar que ocurra lo peor.
De acuerdo a un estudio efectuado por nuestro departamento de investigaciones, desde la década de 1980 la región fue azotada por seis diferentes crisis financieras mundiales que causaron, en un promedio de dos años, la contracción del ingreso per cápita en 1.4% anual.
Si usamos esta cifra como un escenario de base, el impacto sobre la pobreza es dramático. Hasta 12.7 millones de personas podrían caer por debajo de la línea de pobreza en el curso de los próximos dos años, lo que significa un incremento de 7%.
El número de personas en situación de extrema pobreza podría aumentar en siete millones.
¿Qué recomendaciones, en término de políticas, puede dar a los países de la región?
Es imperativo que los países usen el dinero sabiamente para asegurar que no se destruyan sus recientes avances en la lucha contra la pobreza.
En los últimos cinco años, América Latina y el Caribe han hecho un excelente trabajo mejorando la solidez de sus economías y la calidad de vida de millones de personas.
Unos 48 millones de personas han superado la línea de la pobreza desde 2003. Necesitamos asegurar que esas ganancias no se pierdan.
Los países también deben invertir en infraestructura, porque estos proyectos no solamente estimulan la economía, sino que también aseguran el crecimiento futuro.
También necesitamos evitar el proteccionismo, que puede agravar la situación y destruir las relaciones comerciales.
Es importante tomar en cuenta que no existe ninguna alternativa que haya demostrado ser mejor que el comercio y la integración como vías de prosperidad y erradicación de la pobreza.