Honduras
La administración del nacionalista Ricardo Maduro heredó unas finanzas públicas estables al ex presidente liberal Manuel Zelaya Rosales.
Sin embargo, quien asuma el gobierno el 27 de enero de 2010 encontrará un país sumido en la bancarrota por el excesivo gasto que ejecutó “Mel” Zelaya en los primeros seis meses de este año.
Lo anterior tendrá un impacto en el déficit fiscal neto, el que se estima será de -5% del PIB, superior al -2.3% que se había fijado en el Programa Monetario 2009-2010.
Ese pronóstico coincide con las estimaciones del Foro Social de la Deuda Externa de Honduras (Fosdeh), quien proyecta que el déficit será de -4.5% del PIB.
En 2005, o sea el último año de gestión del ex presidente Maduro, el déficit fue de -2.6% del PIB ó 4,053.7 millones de lempiras.
En términos nominales, la brecha entre los ingresos y los gastos corrientes sumarán 12,000 millones de lempiras en el presente ejercicio fiscal.
Además del excesivo gasto, el aumento del déficit se sustenta en la caída del producto interno bruto, estimándose entre -1% y -2% para este año.
El PIB real de 2008, a precios de mercado, sumó 157,854 millones de lempiras, mostrando un crecimiento de 4% respecto a 2007, cuando alcanzó 151,850 millones.
De cumplirse con la caída estimada entre -1% y 2%, el producto interno bruto nominal bajará a 156,276 ó 154,698 millones de lempiras.
Gasto
Para el ex secretario de Finanzas, Arturo Alvarado, situaciones como los 5,550 millones de lempiras en concepto de gasto sin imputación presupuestaria contabilizado en el primer semestre de 2009 puede llevar al país a incurrir en déficit fiscales insostenibles y provocar desequilibrios macroeconómicos.
El ex funcionario ha venido cuestionando el manejo de la política salarial que la administración anterior promovió, ya que entre 2006-2008, la asignación para sueldos y salarios se incrementó en alrededor de 7,500 millones de lempiras, al pasar de 17,025.6 a 24,511.8 millones.
Entre 2006-2009, la masa salarial habrá aumentado en unos 10,500 millones de lempiras.
En comparación con el PIB, se incrementó 9.5% a 10.1% entre 2005-2009 y el compromiso era bajar la carga salarial a 9.3% para este año.
Lo anterior ha impactado en las finanzas de la administración central. La secretaria de Finanzas, Gabriela Núñez, ve con preocupación el creciente gasto corriente sin respaldo que ejecutó la administración pasada, el que repercutirá en las finanzas públicas.
No obstante, dijo que respetarán las conquistas salariales de los diferentes gremios y las medidas para contener el gasto en este segundo semestre de 2009 estarán enfocados en recortes de partidas como viáticos, combustibles, publicidad, llamadas telefónicas, entre otros.
Efectos
El coordinador del Fosdeh, Mauricio Díaz Burdeth, considera que al dispararse el déficit fiscal tendrá un impacto directo en variables como la inflación y en el tipo de cambio del lempira.
Agrega que serán los pobres los más afectados por el alto costo de la vida y por la pérdida del poder adquisitivo de la moneda nacional.
El FMI había pedido a la administración Zelaya Rosales prudencia en el manejo del gasto para protegerse de los efectos de la crisis financiera mundial.
* RECAUDACIONES: Se prevé que los ingresos tributarios sumarán 40,100 millones de lempiras durante 2009, unos 2,000 millones menos que el año anterior.