Honduras
Los pequeños y medianos generadores de energía limpia no ven la luz al final del túnel. Una decena de proyectos están a la espera de una licencia ambiental.
La intención del gobierno hondureño de suplir la demanda eléctrica de mediano y largo plazo con energía generada con carbón mineral los dejaría fuera del mercado.
El Poder Ejecutivo ha enviado al Congreso Nacional los contratos para la compra directa de 150 megavatios a CECSA y 55 megas a Vetasa, ambas empresas del mismo grupo empresarial.
El primer contrato, según informes, ha sido aprobado en primer debate, sin embargo, el presidente del Poder Legislativo, Roberto Micheletti, ha suspendido la discusión mientras no haya consenso entre la ENEE y el Tribunal Superior de Cuentas para la contratación de emergencia de esa potencia.
Un tercer bloque de energía con carbón, el que fue otorgado a Envasa -100 MW- continúa en proceso de negociación. En total son 305 megas producidos con carbón los que la administración Zelaya Rosales pretende contratar para cubrir la demanda de los siguientes cuatro años.
Para el consultor en materia energética Óscar Gross, hay que requerir a la ENEE que establezca cuál sería el factor de planta de las centrales que operarían con carbón, habida cuenta de los proyectos de generación con fuentes renovables existentes en cartera, por tener prioridad de despacho.
Sin apoyo
Jack Arévalo, ex presidente de la Asociación Hondureña de Pequeños Productores de Energía Renovable (AHPPER), lamenta la falta de respaldo gubernamental para impulsar la generación de 100 megavatios de energía limpia, principalmente a través del uso del agua.
Agrega que desde el 16 de agosto de 2006 se pidió a las autoridades de la ENEE el apoyo para agilizar los trámites de varios proyectos, sin embargo, hasta ayer no habían recibido respuesta.
“Han pasado más de dos años desde el envío de la nota y aún seguimos esperando que nos llamen para terminar con los permisos y firma de contratos requeridos”, subrayó.
Arévalo considera que si hubiera conciencia en el gobierno por lo menos el 75 por ciento de estos proyectos estarían entregando energía a la ENEE. Los generadores renovables recibirían 8.9 centavos de dólar por kilovatio hora.
En el caso de la generación de energía eólica, unos 100 megavatios en el municipio de Santa Ana, Francisco Morazán, se viene discutiendo desde comienzos de esta década.
Jay Gallegos, director ejecutivo de Mesoamérica Energy, que es la empresa desarrolladora de ese proyecto, espera que el gobierno agilice la aprobación de la compra de la electricidad producida con viento.
Para el ex presidente de la AHPPER, la única manera de bajar el precio de la tarifa eléctrica al consumidor final es a través de la producción de las fuentes renovables -hídrica, eólica, biomasa y solar-, ya que hay un costo estable.
Elsia Paz, presidenta de la Asociación Hondureña de Pequeños Productores de Energía Renovable, dice que la autorización de la licencia ambiental tarda hasta tres años en Honduras.
En Guatemala, el Grupo Terra en menos de un año obtuvo el permiso para construir la represa Xacbal, la que producirá 94 megavatios de energía hídrica.
El secretario de la Presidencia, Enrique Flores Lanza, ha anunciado un fuerte impulso económico para la generación hidroeléctrica con los recursos procedentes de Petrocaribe, sin embargo, la Asociación ha solicitado al gobierno que mientras llega ese apoyo se agilice la aprobación de las licencias ambientales en la Secretaría de Recursos Naturales.