Honduras
El banco de inversión Lehman Brothers se declaró ayer lunes en bancarrota y Bank of America compró de urgencia a Merrill Lynch, en un dramático nuevo capÃtulo de la crisis financiera estadounidense que derrumbó a las bolsas mundiales.
La Reserva Federal estadounidense (Fed), el Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra y el Banco Central suizo inyectaron decenas de miles de millones de dólares en los mercados monetarios tras la caÃda de estos titanes bancarios bajo el peso del financiamiento masivo de malos préstamos.
Lehman Brothers, nacido hace 158 años, se acogió este lunes al capÃtulo 11 de la ley de quiebras, tras un fin de semana de frenéticas negociaciones que fracasaron en lograr un rescate.
Operaciones
En ese contexto, el Bank of America compró el banco de inversión estadounidense Merrill Lynch por 50,000 millones de dólares, un consorcio de diez bancos creó un fondo mundial de emergencia por 70,000 millones de dólares y el gigante de los seguros AIG busca un enorme crédito de emergencia para enfrentar su propia crisis.
A pesar de que los bancos centrales intentaron enviar mensajes de calma, las bolsas europeas y asiáticas cayeron entre 3% y 5%, mientras que Wall Street evidenciaba una baja menor a la esperada, de 2% a media jornada.
Un tÃtulo de Lehman en Wall Street costaba hacia las 17H00 GMT solamente 0.24 dólar, una caÃda de 94%. Hace un año la acción se cotizaba en más de 60 dólares.
El presidente estadounidense, George W. Bush, aseguró que su gobierno se esfuerza por reducir el impacto de la crisis. "A largo plazo confÃo en la flexibilidad y resistencia de los mercados financieros y en su facultad para enfrentar esos ajustes".
Las autoridades estadounidenses, que se comprometieron la semana pasada a inyectar 200,000 millones de dólares para mantener en pie a los organismos hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac, rehusaron en esta oportunidad dar dinero fresco para rescatar a Lehman.
Sin garantÃa del Estado, se echaron atrás los eventuales compradores de Lehman, que anunció deudas de 613,000 millones de dólares al 31 de mayo y activos por 639,000 millones.
Por su parte, la Fed realizó este lunes dos operaciones a 24 horas, prestando un total de 70,000 millones de dólares a los bancos, según el sitio internet del banco de reserva de Nueva York, encargado de las operaciones.
El BCE inyectó 30,000 millones de euros (43,000 millones de dólares) en los mercados monetarios tras el colapso de Lehman.
El Banco de Inglaterra inyectó otros 5,000 millones de libras (6,300 millones de euros o 9,000 millones de dólares) en mercados monetarios a corto plazo.
El secretario del Tesoro, Henry Paulson, aseguró este lunes que el sistema bancario es "sano y sólido" y que "los estadounidenses pueden estar muy, muy confiados en lo concerniente a sus cuentas bancarias".
Efectos
Los analistas creen que la decisión de Lehman de ampararse en la ley de quiebras afectará a una serie de empresas que trabajaban con el gigante de Wall Street y podrÃan empeorar la contracción crediticia mundial.
A 50 dÃas de la elección presidencial estadounidense, la crisis financiera provocó polémica entre los principales candidatos.
El demócrata Barack Obama pidió "reglamentación que proteja a los inversores y los consumidores", y denunció la "filosofÃa económica" del gobierno de Bush que, según él, "consiste en esconder la cabeza en la arena ignorando los problemas económicos hasta que se transforman en crisis".
Por el contrario, su rival republicano, John McCain, se mostró confiado en que "los fundamentos de la economÃa son sólidos".
El Premio Nobel de EconomÃa Joseph Stiglitz dijo que la actual crisis financiera será menos grave que la 1929 porque el mundo dispone de "herramientas" de polÃtica monetaria y fiscal para evitar otra gran depresión, aunque alertó contra un "exceso de confianza" en el sistema.
"El punto de vista general es que hoy en dÃa disponemos de herramientas en materia de polÃtica fiscal y monetaria para evitar otra gran depresión", declaró Stiglitz a la AFP.
Sin embargo, "el conocimiento no siempre se traduce en los hechos", indicó. "Es probable" que la crisis actual culmine con "una fuerte desaceleración" a escala mundial, pero no con "una verdadera crisis que harÃa que muchas instituciones financieras entren en quiebra", añadió.